
La 1 ajusta su programación en el puente de mayo y afecta a “La Promesa” y “Valle Salvaje”. Así quedan sus emisiones esta semana.
“La Promesa” y “Valle Salvaje” afrontan una semana marcada por cambios en la programación de La 1 debido al festivo nacional del viernes 1 de mayo. Las dos series verán alterada su emisión habitual y reducirán su número de capítulos, en un ajuste que ya se ha convertido en habitual cuando coincide con días no laborables.
En concreto, ambas ficciones emitirán solo cuatro episodios, de lunes 27 a jueves 30 de abril, quedando fuera de la parrilla el viernes. Este parón llega en un momento especialmente intenso para las dos historias, con varias tramas abiertas que avanzan hacia giros relevantes tanto en el palacio de los Luján como en el valle.
“La Promesa” ofrecerá esta semana los capítulos 822, 823, 824 y 825, mientras que “Valle Salvaje” hará lo propio con los episodios 403, 404, 405 y 406. La cancelación del viernes responde al festivo del Día del Trabajador, que provoca cambios en la programación de La 1 y deja sin emisión a ambas series en esa jornada.
Este ajuste no altera el horario habitual del resto de días. “Valle Salvaje” se emitirá primero, en torno a las 17:45 horas, y “La Promesa” ocupará después la franja de tarde, alrededor de las 18:35 horas, manteniendo ambas su continuidad pese al recorte semanal.
“La Promesa” llega a esta semana con varios frentes abiertos tras unos capítulos marcados por revelaciones incómodas y tensiones crecientes. Curro ha quedado profundamente afectado tras descubrir la verdad sobre la muerte del barón de Linaja, lo que lo ha llevado a enfrentarse a Pía, compartir el secreto con Ángela y plantearse abandonar el palacio. Su inestabilidad no pasa desapercibida, especialmente para Lorenzo, que sigue provocándolo.
El estado del joven coincide con la investigación impulsada por el duque de Salvatierra, emisario real que llega a palacio para recabar testimonios sobre él. Aunque tanto Alonso como Manuel lo defienden, las dudas empiezan a aparecer en el servicio, sobre todo tras las palabras de Santos.
Mientras tanto, Pía vive su propio conflicto. La decisión de no denunciar a Ricardo por la muerte de Ana la deja atrapada entre la culpa y el silencio, una situación que se complica aún más tras descubrir el beso entre Leocadia y Cristóbal. Ese secreto se suma a otro de mayor alcance: la verdad sobre la muerte de Ana, que finalmente termina saliendo a la luz cuando Pía decide contárselo a Santos.
En paralelo, Manuel se enfrenta a una amenaza directa del duque de Carril. El noble presiona al heredero con hacer pública la identidad de Vera y acusar a los Luján de haberla retenido en el palacio, un escándalo que podría arruinar la restitución del título de Curro. Este chantaje obliga a Manuel a reaccionar, al tiempo que Vera confiesa que huyó de su padre por ser un asesino.
Otras tramas también avanzan con fuerza. Martina sigue centrada en sacar adelante el refugio, con Adriano enfermo y una relación tensa con Pilarcita que finalmente da un giro inesperado. En el servicio, el conflicto entre Estefanía y Carlo escala cuando ella lo chantajea con revelar su pasado, mientras María empieza a sospechar.
“Valle Salvaje” encara la semana tras superar su capítulo 400 y consolidarse como líder en su franja. La historia retoma sus tramas en un momento en el que las intrigas se multiplican y varias líneas argumentales avanzan hacia puntos de no retorno.
La llegada de Leonor sigue marcando el rumbo de la serie. La joven, encontrada en el bosque, despierta interés como posible aya de María, aunque su reacción ante la muerte de Adriana levanta sospechas. Su acercamiento a la niña y el encuentro con Rafael serán determinantes para su futuro en el palacio.
En paralelo, la trama de Domingo da un giro importante. Enriqueta decide contarle a Braulio un secreto que cambia la percepción sobre su padre y, además, señala directamente a Alejo como asesino.
La búsqueda del bebé robado también da un paso adelante. Bárbara escucha al niño en la cabaña, confirmando las sospechas de Luisa. Ambas acuerdan cómo actuar a partir de ese momento, en una línea que puede acercarlas a la verdad tras semanas de incertidumbre.
Por otro lado, Mercedes decide implicarse de lleno en la venganza junto a Victoria y Dámaso. La duquesa, que hasta ahora había mantenido ciertas reservas, da un paso definitivo al entender el alcance de lo ocurrido con el atentado. Esta alianza puede tener consecuencias tanto en la Casa Grande como en la Casa Pequeña.
La situación se complica aún más cuando Dámaso toma una decisión: está dispuesto a revelar su identidad. Este movimiento amenaza con alterar el equilibrio del valle y abrir un nuevo escenario más peligroso si cabe.



