
Otra amenaza de ruina termina con Ferit agonizando, Seyran se arriesga a ser madre y Çiçek embauca a Abidin y Kazim. Resumen del episodio 88 de “Una nueva vida”, la serie turca de Antena 3 para las noches dominicales.
La cadena principal de Atresmedia estrenó este domingo por la noche el decimoquinto episodio de la tercera temporada de "Una nueva vida", una de las superproducciones turcas del momento, protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu.
En el capítulo 88, Suna revela a su hermana su incapacidad para concebir. Ajena a las súplicas de Esme, Seyran decide someterse a un tratamiento de fertilidad que podría matarla. Halis descubre que las gemas que Ferit adquirió con el préstamo de Sadik son falsas, aunque desconoce que se trata de otra jugada de la "Gran Señora", quien relata a Abidin una versión distinta de su pasado.
Además, Çiçek desvela a su hijo que Suna conspiró con Ferit, empeñando la mansión, y Abidin confronta a ambos con dureza. Ferit acusa a Naci, el jefe de seguridad del taller, de robar las auténticas joyas. La "Gran Señora" resuelve compartir su secreto con Kazim y convertirlo en el topo de los Korhan. Y por sorpresa, Abidin se alía con su madre. Finalmente, Naci cita a Ferit y le dispara...
Sin sospechar que podrían perder el techo que los cobija en cualquier momento, los Korhan celebran eufóricos la proclamación de Ferit como sucesor de Halis, convencidos de que el joven ha salvado la fortuna familiar.
Pero la alegría dura un suspiro, ya que el patriarca descubre que las gemas en las que su nieto ha invertido el préstamo de Sadik son falsas. Ferit, desbordado, jura revertir su error antes de que sea demasiado tarde.
De inmediato, Seyran, fuera de sí, tacha a su amado de incapaz, llevándolo al límite. Al mismo tiempo, Sadik e Isak, el proveedor de las piedras, se jactan del cambiazo que han dado a Ferit. Mientras, Orhan e Ifakat intentan contener el desastre, ignorando que la maniobra ha sido orquestada por la "Gran Señora".
Abidin visita a Çiçek decidido a despejar de una vez por todas los secretos sobre su origen. Entonces, su madre le cuenta lo que Halis y Hattuç ocultaron en su día: su padre atacó al patriarca, pero el accidente que lo mató no fue obra de Latif, sino del propio Halis. Convencida de la muerte de su hijo, ella se alejó de los Korhan tras sobrevivir de milagro.
Sin embargo, es otra bomba la que destroza a Abidin: la "Gran Señora" le revela que Suna conspiró junto a Ferit, poniendo la mansión como garantía. Desencajado, el exchófer encara brutalmente a ambos, mientras deduce que Çiçek está detrás del robo de las joyas.
Por otro lado, Betül amenaza a Orhan: si Gülgün sigue frecuentando la residencia Korhan, chivará a Halis que la criatura que espera es de Tayfun. Atrapado, él expulsa a su antigua esposa ante la mirada atónita de Ifakat y Hattuç. Más tarde, roto, Orhan confiesa a Gülgün la verdad respecto al embarazo de Betül.
Asediada a preguntas acerca del préstamo que compromete la mansión, Suna desvela a Seyran que las posibilidades de formar una familia con Ferit son prácticamente inexistentes: el único procedimiento capaz de ofrecerle una esperanza podría reactivar la enfermedad que casi acaba con su vida.
Posteriormente, Seyran se desahoga con su hermana: su incapacidad para ser madre, la ruina de los Korhan y su desconfianza hacia Ferit la consumen. Acto seguido, la menor de las Sanli reconoce su drama ante Esme: "Nunca voy a engendrar un hijo". Sin embargo, el dolor de no tener descendencia con Ferit es más fuerte que el temor a una recaída fatal.
Así, Seyran se enfrenta a escondidas al tratamiento de fertilidad. Ni las súplicas desesperadas de Suna y Esme consiguen que cambie de idea. El miedo también se apodera de Kazim, que olvida los prejuicios contra la fiebre emprendedora de su exmujer.
El pánico a que Seyran dé un fatídico paso a sus espaldas, provoca que Esme baje la guardia frente a Nahide, la distribuidora por la que se hace pasar Çiçek. De esta manera, le confía el calvario que atraviesa su hija y descarga la tensión criticando a Kazim.
La llamada "Gran Señora", al comprobar cómo se las gasta el padre de las Sanli, resuelve confiarle su verdadera identidad y otorgarle el papel de infiltrado dentro de la mansión.
A la mañana siguiente, Çiçek cita a Abidin y le plantea una cruel elección: mantenerse fiel a los Korhan o unirse a su bando. Contra todo pronóstico, él escoge finalmente a su madre.
Ferit irrumpe en el establecimiento de Isak demandando una respuesta sobre las joyas falsificadas, pero el proveedor se lava las manos. Desesperado, el heredero de Halis acude al taller, interroga a los empleados y señala a Naci, el jefe de seguridad, en paradero desconocido.
En su alcoba, Halis estalla contra su nieto, reprochándole haber dilapidado en horas el imperio que acababa de heredar. Entrada la noche, Ferit, obsesionado con localizar a Naci, se acerca a un peligroso barrio y la situación se descontrola. Por fortuna, Seyran logra rescatarlo.
El cerco de Çiçek se cierra definitivamente cuando Naci, otra pieza controlada por la "Gran Señora", solicita a Ferit una reunión a solas. El encuentro resulta ser una trampa en la que el muchacho queda sin escapatoria. Tras molerlo a palos con ayuda de sus matones, Naci dispara a Ferit, que enseguida cae desplomado...

