
Después de que Çiçek provoque su ruptura total con Halis, Ferit se refugia en Suna, dejando a Seyran como la mala de la película, mientras Betül se marcha para siempre. En el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 7 de junio a las 22:00 horas.
Este domingo 7 de junio Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, el decimosexto capítulo de la última temporada de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu. Como viene siendo habitual, el episodio no se ofrecerá completo, ya que antes se emitirá lo que resta del 88.
En el capítulo 88, Suna reveló a su hermana su incapacidad para ser madre con Ferit. Ajena a las súplicas de Esme, Seyran decidió someterse a un tratamiento de fertilidad que podría matarla. Halis descubrió que las gemas que Ferit adquirió con el préstamo de Sadik eran falsas, aunque desconocía que se trataba de otra jugada de la "Gran Señora", quien relató a Abidin una versión distinta de su pasado.
Además, Çiçek desveló a su hijo que Suna conspiró con Ferit, empeñando la mansión, y Abidin confrontó a ambos con dureza. Ferit acusó a Naci, el desaparecido jefe de seguridad del taller, de robar las auténticas joyas. La "Gran Señora" resolvió compartir su secreto con Kazim y convertirlo en el topo de los Korhan. Sorprendentemente, Abidin se alió con su madre. Finalmente, Naci citó a Ferit y le disparó...
Ferit, hecho un Cristo, descubre que Halis ha enviado a sus hombres para salvarlo de Naci. No obstante, él persigue al jefe de seguridad, quien huye con un misterioso maletín y dejando una pista sobre su paradero.
Luego, en la propiedad de la "Gran Señora", Naci confirma a Abidin que Ferit ha escapado por su propio pie de la trampa tendida por Çiçek, quien asegura a su hijo que su única pretensión era devolver las auténticas joyas a su "sobrino".
Ferit se presenta por fin en casa y Halis lo ataca sin piedad por desobedecer sus órdenes y cometer "la estupidez" de buscar las gemas por su cuenta. Entonces, Seyran desvela al abuelo que su nieto convenció a Suna e hipotecó la mansión, provocando que el patriarca propine un bofetón a Ferit: "¡Vete, me das vergüenza!".
Sin embargo, Ferit no se baja del burro: "Encontraré esas piedras". Así, coge su revólver y sale despavorido, desoyendo las súplicas de su amada. Entretanto, llega Abidin, a quien Halis también abronca por no vigilar a Ferit.
Hattuç culpa a Suna de su ruina, y ella, desbordada, replica a su tía que su hermana jamás tendrá hijos: "Soy la única que puede continuar el legado de Halis". En paralelo, Seyran confiesa a Esme que ha puesto en peligro su vida para tratar de ser madre. Para colmo, Aysen pilla a Kazim desvelando a Abidin que se ha unido al bando de la "Gran Señora".
A la mañana siguiente, Ferit logra a punta de pistola que dos secuaces de Naci, el esbirro de Çiçek, le conduzcan hasta su guarida. Y Aysen jura a Abidin que guardará silencio respecto a lo que escuchó la noche anterior.
Por sorpresa, Halis encarga a Seyran que lidere la negociación con los accionistas, en detrimento de Orhan e Ifakat. Al reencontrarse con Naci, Ferit amenaza con matarlo si no le proporciona las verdaderas joyas y el otro le suelta que se hallan en poder de la "Gran Señora". Inexplicablemente, Aysen felicita a Abidin por recuperar a su madre. En esas, Suna se huele un acercamiento entre su marido y la criada.
Gülgün, harta de Betül, proclama que el bebé de la secretaria es de Tayfun, y no de Orhan, desatando un monumental escándalo. Azuzado por su exesposa, el hijo de Halis se deshace de Betül para siempre y se instala en el chalé de Gülgün.
Una indiscreta llamada de los socios alerta a Ferit de que su abuelo ha colocado a Seyran al mando de la empresa. Sin pensárselo, se cuela en lugar de la reunión, tildando a su exmujer de ridícula y traidora.
Al final, Seyran arranca una tregua a los accionistas y persuade a Çiçek para que acceda a compartir mesa con los Korhan. Enseguida, Kazim, cumpliendo los deseos de su "consuegra", oculta a Esme en el anexo. Además, Seyran cancela su tratamiento por falta de tiempo y su progenitora, que la oye a escondidas, respira aliviada.
Los Korhan, ignorando que es la madre de Abidin y que su meta es hundirlos, caen rendidos ante la "Gran Señora". Pero, durante la cena, Halis comenta a Çiçek que su cara le suena. De repente, Ferit irrumpe con un exánime Naci, a quien presenta como "el cabrón que nos robó por encargo" de la ilustre invitada.
Nadie lo cree. Menos aún, cuando Halis muestra las auténticas joyas. Y es que, Çiçek, en una astuta maniobra y presintiendo que Ferit había atrapado a Naci, entregó las gemas al patriarca, asegurando que alguien había intentado vendérselas.
Halis, con aparente fe ciega en la "Gran Señora", expulsa a Ferit -que arroja el viejo anillo legado por su abuelo- y nombra a Seyran presidenta plenipotenciaria del imperio familiar. Eso abre una brecha todavía más profunda en la pareja y Ferit corre a emborracharse, justo cuando Seyran iba a darle la razón, pues cazó al proveedor de piedras, Isak, entrando en la residencia de Çiçek.
Finalizada la velada, la "Gran Señora" ordena a Sadik investigar a fondo a Suna y enviar flores a Aysen, segura de que la criada bebe los vientos por su hijo. Por su parte, Orhan acepta el plan de Ifakat: unir fuerzas para desbancar a Seyran.
Por la noche, una desolada Suna descuelga el teléfono a Ferit, que implora a su cuñada que lo recoja de un local. Acto seguido, Ferit y Suna recalan en un piso al otro lado del Bósforo.
Abidin y Seyran, incapaces de localizarlos, se temen lo peor. Ella, vía GPS, encuentra finalmente a Ferit, quien, tras desahogarse con Suna, la besa apasionadamente. Justo entonces, Seyran llega al edificio y observa desde el otro lado del cristal...

