
Bárbara y Luisa exigen a Leonor la verdad sobre Rosalía, la hija de don Hernando sufre un grave accidente y llega don Aurelio, obispo de Osma. El jueves 18 de junio en “Valle Salvaje”, la serie de época que puede verse en La 1, RTVE Play y Netflix.
La ficción diaria que La 1 ofrece a las 17:45 horas regresó este martes tras una semana de ausencia liderando su franja con el 10,3% de share y 1,4 millones de espectadores únicos. Luego, su serie hermana, "La Promesa", logró un espectacular 13,6% de cuota de pantalla, su segundo mejor dato del año.
En el episodio anterior, Braulio fracasó al intentar cortejar a Manuela, quien reveló a Bárbara que Leonardo aún la ama; José Luis descubrió que Mercedes también conspira contra él; y Luisa pilló a Rosalía amamantando a María mientras llamaba "hija" a la criatura...
Con varias tramas abiertas tras los últimos acontecimientos, el capítulo 435, cuya emisión está prevista para este jueves 18 de junio, arrancará con Dámaso rogando a Mercedes que no se desespere, porque, al final, "todo saldrá bien". Sin embargo, la duquesa de Miramar empieza a cansarse de su alianza con él y con su legítima esposa, Victoria, cuya presencia en la Casa Pequeña se ha convertido en un calvario para ella y el resto de habitantes.
De hecho, la antigua duquesa llega a irrumpir en la habitación de Mercedes cuando ésta comparte un momento de intimidad con Dámaso. Eso enfurece a la duquesa de Miramar, que a la mañana siguiente advierte seriamente a Victoria para que modere su actitud y se ciña a su condición de invitada: "Le recuerdo que ahora mismo ni siquiera es dueña de su propio destino".
Tras la desconcertante escena que acaba de contemplar en la alcoba de Rafael, Luisa corre a contarle a Bárbara que ha descubierto a Rosalía dando el pecho a María, a quien la joven se refiere como su "hija". La menor de las Salcedo se queda de piedra, aunque la sirvienta no ha terminado su relato: definitivamente, la enfermedad de la hermana de Leonor es una farsa.
Entretanto, Amadeo, después de que Francisco le revelara entre lágrimas que había pillado a Martín y Pepa abrazados, decide mantener una charla de hombre a hombre con el mozo. De este modo, el padre del mayordomo pregunta directamente a Martín si todavía siente algo por la prometida de su hijo.
Más tarde, Francisco y su mejor amigo se enredan en una monumental bronca cuando Martín acusa al futuro marido de Pepa de tenderle una trampa para poner a prueba su lealtad.
A todo esto, se presenta en el valle el obispo de Osma, un cura de la confianza de Mercedes al que la duquesa de Miramar, presionada por Dámaso, ha mandado llamar para que se ocupe del espinoso trance que afronta Victoria.
Su enemiga podría ser condenada por bigamia al haberse hecho público que contrajo matrimonio con José Luis estando aún unida a Dámaso, quien seguía vivo y coleando. Don Aurelio hace una primera parada en palacio, y el exduque parece inquieto al conocer que el obispo pretende remover lo sucedido entre él y la Salcedo.
Bárbara, deseosa de saber más sobre la situación actual de Leonardo, se acerca a Manuela, quien le confesó que su hermano continúa enamorado de ella hasta la médula, desmintiendo así la cantinela de don Hernando de que su hijo era muy feliz al lado de Irene.
Entonces, la menor de las Salcedo cuestiona a la de Guzmán: "¿Por qué Leonardo nunca vino a por mí?". Por su parte, Matilde recupera el bebedizo de Benigna en la soledad de sus aposentos... ¿Tiene la doncella la tentación de volver a tomarlo o ansía averiguar para qué sirve en realidad ese brebaje?
Y Manuela y Braulio coinciden en la gran escalinata de la Casa Grande. De pronto, la hija del marqués sufre un grave y extraño accidente, cayendo escaleras abajo. Aunque ella lo ignora, el incidente no ha sido fruto de la casualidad, sino provocado. Finalmente, Luisa y Bárbara acorralan a Leonor para exigirle de una vez por todas la verdad respecto a Rosalía...
¿Qué pasará ahora en "Valle Salvaje"? Si te has perdido algo o deseas adelantarte, consulta el avance semanal del 15 al 19 de junio que tienes disponible en vemosTV.

