
Maxi Iglesias se pone la sotana de un cura “con problemas éticos” y la comparación con Richard Chamberlain en la mítica miniserie de los 80 es inevitable. Repasamos las claves del rodaje de “Ella, maldita alma” y por qué su premisa recuerda directamente a “El pájaro espino” antes de su estreno este jueves en Telecinco.
Telecinco estrena este jueves 18 de junio, a las 23:00 horas, "Ella, maldita alma", la serie que pone a un sacerdote en el centro de un triángulo amoroso con la mujer de su propio primo.
La premisa resulta inevitablemente familiar para cualquiera que recuerde "El pájaro espino", la miniserie de 1983 que convirtió a Richard Chamberlain en un símbolo erótico vestido de alzacuellos. Cuatro décadas después, sigue siendo la referencia obligada cada vez que la televisión vuelve a tocar este tema, y "Ella, maldita alma" no es una excepción.
En ambas series, un sacerdote joven y carismático, querido por toda su comunidad, se enfrenta a una pasión que pone en juego su vocación y su lealtad hacia los suyos. En la miniserie original, Ralph de Bricassart, interpretado por Chamberlain, era un ambicioso sacerdote con el corazón dividido entre el amor a Dios y el amor terrenal por la joven Meggie Carson, interpretada por Rachel Ward. Ese mismo dilema, trasladado a la Cádiz actual, es el que enfrenta ahora a Fermín con Ana.
TRÁILER #EllaMalditaAlma |???? "Siento que no solo traiciono a mi Dios, también a mi hermano". La nueva serie con Maxi Iglesias, Martiño Rivas y Karina Kolokolchykova. EL JUEVES, ESTRENO a las 23:00h en @telecincoes pic.twitter.com/fWdkgF45FC
— Mediaset España (@mediasetcom) June 16, 2026
El propio actor no ha escondido la incomodidad que le genera su personaje. "Es una historia complicada, mi personaje es complejo. Posiblemente, el que más críticas va a recibir, el que menos guste", confesó Maxi Iglesias durante el rodaje en Conil de la Frontera. El actor ha insistido en que se limita a interpretar el guion sin entrar a valorar la polémica: "Yo me ciño al guion. Eso es cosa de la cadena y de la gente que escribe, no es mi tarea".
Preguntado por cómo cree que recibirá el público una serie tan atrevida, el actor ha defendido el tono pausado de la ficción: "Te sitúa de una manera calmada en lo que es el poso que deja toda una comunidad de un pueblo y todas las relaciones que existen entre sus diferentes grupos".
Uno de los momentos más comentados de la presentación de la serie llegó cuando Maxi Iglesias se declaró fan del físico de su compañero de reparto delante de las cámaras. "Llevo 15 años trabajando en esto. Pocas veces he trabajado con alguien tan sumamente guapo como Martiño. Me quedo embobado de mirarlo. Estoy al límite de lo correcto", dijo el actor entre las risas de los presentes.
El propio Martiño Rivas, hijo del escritor Manuel Rivas, en cuyo relato se basa la serie, también ha bromeado sobre su incorporación al proyecto. "No hay ningún tipo de relación en que mi padre haya escrito la historia y mi presencia en la serie", ha bromeado el actor, aprovechando el chiste para recordar la dificultad para encontrar trabajo que tienen los actores.
Durante las primeras semanas de rodaje en Conil, Karina Kolokolchykova describió el ambiente en el set como tranquilo: "La gente está muy tranquila en el set, hay muy buen rollo. El tiempo no nos acompaña mucho porque está lloviendo, pero por ahora muy cómodo y muy bien".
Maxi Iglesias ha definido la experiencia de rodaje como "un campamento de verano" que "transita por muchas emociones", mientras que destaca el carácter coral de la serie: "El elenco es muy grande" y hay "muchas más tramas". "Es una serie coral, una serie amable, a pesar de sus peculiaridades. Se cuentan muchas cosas".
La serie consta de nueve capítulos que se emitirán semanalmente, y según ha explicado su creadora, Aurora Guerra, está concebida como una historia "cerrada", "aunque siempre se puede continuar si hace falta".
Mismo planteamiento que en su día tuvo "El pájaro espino": una historia pensada para resolverse en una sola tanda de episodios, sin la vocación de continuidad de las series de sobremesa, aunque la puerta a una segunda temporada no se cierra del todo si la respuesta de la audiencia lo justifica.
Donde ambas series sí difieren es en la escala temporal: si "El pájaro espino" abarcaba varias décadas y varios continentes a lo largo de toda una vida, "Ella, maldita alma" concentra su presente en un único pueblo ficticio de la costa de Cádiz, aunque también se permite saltos al pasado de sus personajes, con escenas situadas en Galicia y en la Ucrania de la guerra. Es, en cualquier caso, una historia más compacta en el tiempo, con un reparto coral que, según sus propios protagonistas, da tanto peso a la comunidad de La Isleta como al triángulo amoroso central.
