
Fikriye ha sacudido la vida de Alya en un capítulo marcado por los secretos, los reproches y una grave enfermedad. Cihan se ha puesto de su lado, pero la desaparición de Deniz ha dado un giro dramático que nadie esperaba. En el episodio 20 de “En tierra lejana”.
El capítulo 20 de “En tierra lejana” ha sido uno de los más duros para Alya desde su llegada a la mansión Albora. La aparición de Fikriye, su madre biológica, no solo destapa una herida que llevaba años intentando dejar atrás, sino que también cambia la forma en la que Cihan mira todo lo que ella ha vivido.
Alya ha tenido que contarle a Cihan una parte de su pasado que nunca quiso compartir. Después, Sadakat ha usado esa historia para humillarla y, cuando parecía que Fikriye iba a marcharse de Mardin, su enfermedad ha cambiado por completo la situación. Pero aún hay más. El episodio también ha dejado un final lleno de angustia: Deniz ha desaparecido y ha terminado cayendo al río ante la desesperación de todos.
Fikriye ha irrumpido en la mansión Albora presentándose como la madre biológica de Alya. Su llegada ha dejado a todos sin palabras, pero Alya ha reaccionado con una mezcla de rabia y rechazo. Para ella, esa mujer no es su madre.
La doctora se lo ha dicho claramente: haberla dado a luz no le da derecho a llamarla hija. Fikriye, lejos de marcharse, ha intentado moverse por la casa como si pudiera ocupar un lugar que Alya no piensa darle. Sadakat ha aprovechado la escena para atacar a su nuera, pero Cihan ha frenado el enfrentamiento y ha ordenado que Fikriye saliera de la mansión. Aun así, la mujer no tiene intención de volver a Estambul.
Después del enfrentamiento, Alya ha terminado abriéndose con Cihan. Le ha contado cómo fue crecer con Fikriye, una madre ausente que llevaba hombres a casa y ante la que ella vivía con miedo.
Alya ha recordado cómo se encerraba en su habitación, cómo acabó escapando y cómo Caroline apareció en su vida para ayudarla. La parte más dura ha llegado cuando ha contado que Fikriye pidió dinero para dejar que Caroline la adoptara. Fikriye aceptó 300.000 euros. Para Alya, aquello fue una venta. Cihan ha escuchado todo sin juzgarla y ha confesado que su pasado no cambia lo que piensa de ella.
Los miedos de Alya se han cumplido a la mañana siguiente. Sadakat ha usado la aparición de Fikriye para atacarla con una dureza enorme. Le ha preguntado si Boran se habría casado con ella de haber sabido de quién era hija.
La humillación ha ido todavía más lejos cuando Sadakat ha insinuado que Fikriye pudo haberla vendido también a sus clientes. Cihan ha escuchado esas palabras y ha perdido la paciencia. El jefe de los Albora se ha enfrentado a su madre: no va a permitir que vuelva a hablar así a Alya. Después, ha decidido sacar a Fikriye de Mardin y prepararle un billete para que se fuera al día siguiente.
Zerrin también ha vivido un momento delicado. Demir la ha acompañado a la universidad dejando claro que piensa controlar sus estudios, pero Şahin ha aparecido para llevársela delante de él.
Después, Şahin ha preparado un encuentro entre Zerrin y Kaya. Su intención era apartarla de Demir, pero la conversación no ha sido fácil para ninguno de los dos. Zerrin le ha pedido a Kaya que deje de luchar por ella. Él, sin embargo, no está preparado para perderla. La escena ha dejado claro que el matrimonio con Demir no ha cerrado la historia entre ellos, aunque Zerrin ya no ve salida.
Ugur ha conseguido hablar con Alya a escondidas en el hospital. Le ha contado que su madre había muerto y que, por estar huyendo de Cihan, ni siquiera podía acudir al funeral.
Pero su llamada escondía algo más. Ugur le ha pedido a Alya que se marche con él a Canadá. Ella se ha negado, y entonces él la ha amenazado con contarle a Ecmel lo que sabe. Al salir del almacén, Cihan y sus hombres han visto a Ugur y han intentado atraparlo, pero ha logrado escapar. Esta vez, Alya ha decidido contárselo todo a Cihan.
Cuando parecía que Fikriye iba a abandonar Mardin, todo ha cambiado. La mujer se ha desplomado y ha acabado ingresada en el hospital.
Allí se ha confirmado que tiene cáncer de pulmón con metástasis. La noticia ha dejado a Alya sin saber cómo reaccionar. Fikriye ha intentado explicar que volvió porque quería pasar cerca de su hija el tiempo que le queda. Alya no ha olvidado lo ocurrido, pero ha decidido quedarse a su lado durante el tratamiento. La ayuda, eso sí, no significa perdón.
Şahin ha ido a prisión para ver a Ecmel, donde también estaba Demir. Allí ha dejado claro que no piensa colaborar con ellos ni aceptar que las tierras de los Albora se usen para negocios de droga.
Cihan, por su parte, ha hablado con Nadim, el padre de Demir. Sabe que Şahin está intentando ganarse a familias que antes trabajaban con ellos y no quiere que ese movimiento se le escape. La guerra sigue abierta, aunque el capítulo ha terminado llevando toda la atención hacia un problema mucho más urgente.
El momento más angustioso ha llegado con la desaparición de Deniz. Nadie sabía dónde estaba el niño y la mansión ha entrado en pánico. Alya se ha desesperado y Cihan ha movilizado a sus hombres para encontrarlo cuanto antes.
Las sospechas han caído sobre Ugur y Ecmel. Los hombres de Cihan han localizado a Ugur en el cementerio, junto a la tumba de su madre, pero él ha negado tener nada que ver con la desaparición del niño. En medio del interrogatorio, Ugur ha confesado que quería llevarse a Alya a Canadá porque se había enamorado de ella.
Finalmente, el niño ha aparecido junto a un río. Estaba vivo, pero asustado. Cuando ha intentado acercarse a los suyos, ha perdido el equilibrio y ha caído al agua. Cihan se ha lanzado al río sin pensarlo y Kaya ha saltado también para ayudar. El capítulo ha terminado con Deniz en peligro y toda la familia pendiente de si lograrán salvarlo.

