
María Fernández se enfrenta a la peor amenaza de Leocadia, que pretende obligarla a casarse con Carlo utilizando a Janita. Mientras tanto, Manuel llega a Lisboa dispuesto a descubrir qué oculta Curro, y la presencia de Casilda empieza a alterar la tranquilidad del palacio. El miércoles 14 de octubre en La 1 y RTVE Play.
La presión de Leocadia sobre María Fernández está a punto de alcanzar límites difíciles de imaginar en La Promesa. Después de exigirle que se case con Carlo cuanto antes y encontrarse con su rotunda negativa, la señora de Figueroa prepara un nuevo movimiento que amenaza con dejar a la doncella sin capacidad de decisión. Esta vez no se trata únicamente de imponer un matrimonio que María no desea: también está en juego el futuro de su hija.
Mientras tanto, en Lisboa, la luna de miel de Curro y Ángela continúa complicándose. El joven sigue empeñado en alejarse de La Promesa para no tener que enfrentarse a Leocadia, pero su comportamiento provoca cada vez más desconcierto en su esposa. La llegada de Manuel, al que Ángela pidió ayuda para descubrir qué le ocurre a su marido, puede cambiar por completo la situación.
En el palacio, la aparición de Casilda, madre de Jacobo, tampoco ha pasado desapercibida. Su desafortunado encuentro con Adriano marca el inicio de una visita que llega en el peor momento posible para Martina, cuyo embarazo ha terminado de complicar su relación con ambos.
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El capítulo 927 de “La Promesa”, que La 1 emitirá este miércoles 14 de octubre a partir de las 18:35 horas y que también estará disponible en RTVE Play, traerá nuevas tensiones familiares, sospechas sobre los negocios de Ciro y una cruel amenaza que pondrá contra las cuerdas a María Fernández.
La llegada de Casilda al palacio continúa dando que hablar después de su accidentado encuentro con Adriano. El joven, que desconocía por completo la identidad de la recién llegada, la recibió de muy malas maneras, dejándose llevar por el malestar que le provoca su situación con Martina y el hijo que esperan.
Cuando Jacobo encuentra a su madre junto a Adriano, este comprende el error que ha cometido y se apresura a disculparse por su comportamiento. La baronesa de Monteclaro, por su parte, empieza a familiarizarse con los habitantes de La Promesa y muestra un interés especial por Máximo, el duque de Buenaventura.
Sin embargo, la cena organizada para darle la bienvenida no resulta tan concurrida como cabría esperar. La escasa asistencia convierte el recibimiento de Casilda en una reunión bastante más discreta de lo previsto, aunque su presencia promete seguir dando mucho que hablar.
Precisamente Máximo vuelve a encontrarse ante las exigencias de Leocadia, que no piensa permitir que su compromiso matrimonial continúe estancado. Después de aceptar las condiciones que le impuso el duque, la señora de Figueroa considera que ha llegado el momento de que él cumpla su palabra.
Leocadia insiste en que deben dar el siguiente paso para celebrar la boda. Máximo intenta mantener las apariencias, pero su sonrisa poco convencida refleja que la perspectiva de convertirse en su marido sigue sin entusiasmarle. La insistencia de Leocadia amenaza con dejarle cada vez menos margen para seguir aplazando una decisión.
Mientras tanto, Ciro recibe una noticia que lo pone especialmente nervioso: Manuel ha abandonado La Promesa. Su primera reacción es temer que el heredero haya descubierto los negocios que ha estado realizando sin su conocimiento.
Sus preocupaciones no terminan ahí. Julieta, que ya había comenzado a sospechar de algunas operaciones relacionadas con los manuales, le plantea una pregunta incómoda: ¿por qué pagaron el doble de su precio por uno de ellos? Ciro tendrá que encontrar una explicación convincente si quiere evitar que su esposa siga investigando y descubra lo que intenta ocultar.
A cientos de kilómetros, Curro y Ángela tampoco consiguen recuperar la tranquilidad durante su estancia en Lisboa. Esta vez el motivo del enfrentamiento es una información que João revela al joven y que lo toma completamente por sorpresa.
El secretario de Máximo le cuenta que el duque de Buenaventura ha regalado a Ángela el palacio de Lisboa en el que están alojados. Curro no tenía conocimiento de semejante obsequio y, lejos de alegrarse, se pregunta por qué su esposa no le había contado nada.
La noticia desencadena una nueva discusión entre los recién casados, que llevan días acumulando desencuentros. Ángela sigue sin comprender la actitud de Curro, mientras él continúa incapaz de compartir el secreto que lo atormenta desde que descubrió la verdad sobre la muerte de Jana.
Y es precisamente en medio de ese enfrentamiento cuando se produce la esperada llegada de Manuel. El heredero del marquesado ha viajado hasta Portugal después de recibir la petición de ayuda de Ángela y está decidido a averiguar qué le está sucediendo a su hermano.
Su presencia puede resultar decisiva para Curro, que hasta ahora ha conseguido mantener oculta la verdadera razón por la que desea permanecer lejos de La Promesa. Sin embargo, Manuel no está dispuesto a conformarse con evasivas.
En el palacio, María Fernández vuelve a encontrarse bajo una presión insoportable. Cristóbal también insiste en que debe celebrarse cuanto antes su boda con Carlo, pero la doncella se mantiene firme en su negativa. No quiere contraer matrimonio por obligación ni renunciar a la posibilidad de compartir su vida con Samuel.
Decidida a defender su futuro, María se enfrenta nuevamente a Leocadia. La señora de Figueroa, sin embargo, tiene preparado un argumento mucho más contundente que las órdenes que le había dado hasta ese momento. Leocadia le muestra una carta anónima que contiene una advertencia aterradora: si María y Carlo no se casan inmediatamente, les quitarán a Janita.
La amenaza coloca a María ante un dilema terrible. Lo que hasta ahora era una imposición matrimonial se convierte en una cuestión que afecta directamente a su hija. La posibilidad de perder a la pequeña amenaza con obligarla a sacrificar sus sentimientos y aceptar una boda que nunca ha deseado.
En las cocinas también comienzan a aparecer nuevas tensiones. Tomasa le confiesa a Simona que Candela siente celos porque considera que su trabajo no recibe el reconocimiento que merece. Sus palabras ponen sobre la mesa un malestar que podría afectar a la relación entre las dos cocineras.
Por último, Julio intenta recuperar el favor de Teresa después de los problemas ocasionados por su implicación en el sabotaje del banquete. Para conseguirlo, se muestra especialmente afligido ante ella, aunque su aparente arrepentimiento parece responder más al deseo de ganarse su simpatía que a una verdadera intención de reconocer sus errores.
Toca preguntarse si Teresa terminará creyendo en ese cambio de actitud o si las últimas actuaciones de Julio han terminado por destruir definitivamente su confianza.
Si te has perdido algo, quieres ponerte al día o adelantarte a lo que viene, puedes consultar el avance semanal de “La Promesa” disponible en vemosTV.
