
Manuel y Curro deciden regresar a La Promesa para hacer justicia por el asesinato de Jana, mientras Máximo amenaza a Leocadia con contarle a Ángela uno de sus secretos. María Fernández encuentra el apoyo de Martina y Julieta para intentar evitar su boda con Carlo. El viernes 16 de octubre en La 1 y RTVE Play.
“La Promesa” cierra la semana este viernes 16 de octubre con una entrega decisiva para Manuel y Curro. La confesión sobre el asesinato de Jana ha dejado al heredero completamente conmocionado, pero también ha cambiado los planes de los dos hermanos. Lo que comenzó como un viaje a Lisboa para descubrir por qué Curro quería alejarse del palacio terminará convirtiéndose en el punto de partida de una decisión que amenaza directamente a Leocadia.
En el capítulo anterior, Curro terminó revelando a Manuel que Leocadia fue quien asesinó a Jana, explicándole así el verdadero motivo por el que pretendía instalarse definitivamente en Portugal con Ángela. Mientras el heredero intentaba asimilar la noticia, Máximo rompía su compromiso matrimonial con la señora de Figueroa, frustrando los planes que ella llevaba tiempo intentando imponerle. María Fernández, por su parte, cedía a las presiones para casarse con Carlo después de recibir una amenaza relacionada con la custodia de Janita.
La nueva entrega llevará estos conflictos todavía más lejos. Manuel y Curro acordarán regresar a La Promesa para hacer justicia por Jana, aunque antes tendrán que decidir qué hacer con Ángela, que desconoce la implicación de su madre en el crimen. Entretanto, Máximo demostrará que no está dispuesto a dejarse intimidar por Leocadia y utilizará contra ella una información capaz de poner en peligro su relación con su hija.
Curro ha confesado a Manuel: “Leocadia mató a Jana” #LaPromesa ⭕ https://t.co/HG2b5Elrg7 https://t.co/fycNJ7IMRI
— La Promesa (@lapromesa_tve) October 15, 2026
El capítulo 929 de “La Promesa” se emitirá el viernes 16 de octubre, a partir de las 18:35 horas, en La 1 y RTVE Play. La serie de época despedirá así una semana marcada por las revelaciones familiares y las consecuencias de un asesinato que vuelve a situarse en el centro de la historia.
La ruptura de su compromiso con Máximo ha supuesto un duro golpe para Leocadia, que confiaba en haber conseguido finalmente que el duque de Buenaventura aceptara casarse con ella. Sin embargo, lo peor para la señora de Figueroa no será la cancelación de la boda, sino descubrir que su antiguo prometido está dispuesto a utilizar sus propios métodos para protegerse.
Máximo sabe perfectamente que Leocadia podría intentar vengarse por haberla rechazado y decide adelantarse a cualquier posible represalia. Le advierte de que, si intenta perjudicarlo, le contará a Ángela que su madre la utilizó como moneda de cambio para conseguir que él aceptara el matrimonio.
La amenaza deja a Leocadia completamente furiosa. Que su hija descubra las verdaderas condiciones del acuerdo supondría un nuevo enfrentamiento entre ambas y pondría al descubierto hasta dónde estuvo dispuesta a llegar para satisfacer sus propios intereses.
Cristóbal interviene al comprobar el estado de quien fue su amante. Le aconseja que no se deje vencer por la situación y le recuerda que siempre ha demostrado fortaleza ante las dificultades. Sobre todo, considera que no debe permitir que Máximo descubra hasta qué punto ha conseguido afectarla con su decisión.
La tensión también aumenta para Jacobo, que continúa atrapado entre las exigencias de su madre y la complicada situación sentimental de Martina. Casilda no piensa marcharse del palacio sin obtener garantías de que su hijo cumplirá el compromiso matrimonial.
La baronesa de Monteclaro vuelve a insistir en que Jacobo debe fijar cuanto antes una fecha para casarse con Martina. De lo contrario, tendrá que regresar a casa y contraer matrimonio con la mujer a la que su hermano ha dejado embarazada, una alternativa que el joven tampoco está dispuesto a aceptar.
El problema es que Jacobo sabe que Martina espera un hijo de Adriano, una circunstancia que convierte las exigencias de Casilda en una presión todavía más difícil de soportar. Aunque ha intentado asimilar la infidelidad de su prometida, el futuro de los tres continúa siendo una incógnita.
Martina, Adriano y Jacobo vuelven a reunirse para intentar encontrar una solución que les permita salir de semejante situación sin revelar lo ocurrido. Sin embargo, ninguno consigue plantear una alternativa que convenza a los demás.
La falta de acuerdo termina por desesperar a Martina, que se muestra especialmente irritable y acaba descargando su frustración contra Jacobo. Las continuas presiones de Casilda y la incertidumbre sobre el futuro del bebé están llevando al límite una relación que ya parecía difícil de recomponer.
Mientras tanto, la boda de María Fernández y Carlo sigue adelante pese a que ninguno de los dos desea celebrarla. Después de que Leocadia les mostrara una carta anónima en la que se amenazaba con quitarles a Janita si no contraían matrimonio, ambos terminaron aceptando sus exigencias.
Samuel comienza a realizar los trámites necesarios para celebrar la ceremonia, una tarea especialmente dolorosa para el sacerdote, que debe colaborar en los preparativos de una boda que lo separará de la mujer a la que ama. María tampoco consigue encontrar consuelo. La posibilidad de perder a su hija pesa más que sus propios sentimientos y ha terminado por resignarse a un futuro junto a Carlo, aunque eso implique renunciar definitivamente a su relación con Samuel.
Pero Martina y Julieta no están dispuestas a permitir que Leocadia imponga su voluntad de esa manera. Ambas hablan con la doncella y le insisten en que no debe casarse por obligación ni aceptar una amenaza como único argumento para decidir sobre su vida.
Las dos jóvenes se comprometen a ayudarla y le ofrecen su protección hasta que Manuel regrese de Lisboa. Confían en que el heredero pueda intervenir para detener los planes de Leocadia y evitar que la joven tenga que sacrificar su felicidad por miedo a perder a Janita. El ofrecimiento supone una oportunidad para María, que deberá decidir si acepta esa ayuda y se enfrenta nuevamente a la señora de Figueroa o si continúa adelante con un matrimonio que no desea.
Por su parte, en Lisboa, Manuel sigue intentando asimilar la terrible confesión de Curro. Su hermano acaba de revelarle que Leocadia es la responsable del asesinato de Jana, una noticia que devuelve al heredero al momento más doloroso de su vida.
Durante todo este tiempo, Manuel había convivido con el recuerdo de su esposa sin imaginar que la mujer que acabó con su vida continuaba formando parte del entorno familiar. La revelación de Curro cambia por completo la situación y explica por qué su hermano se había mostrado tan decidido a permanecer lejos de La Promesa.
Curro llevaba tiempo atormentado por el secreto. Desde que descubrió la responsabilidad de Leocadia en el crimen, había intentado encontrar una manera de proteger su matrimonio con Ángela sin tener que revelarle que su propia madre asesinó a Jana. Su propuesta de establecerse definitivamente en Lisboa respondía precisamente a ese propósito.
Ahora, los dos hermanos tienen que decidir qué hacer con la información. Ambos coinciden en que, por el momento, lo mejor será mantener a Ángela al margen de lo ocurrido. La joven continúa ignorando la verdad sobre su madre y ninguno quiere provocarle un sufrimiento que podría destruir su relación familiar.
Sin embargo, Manuel no está dispuesto a permitir que Leocadia continúe viviendo tranquilamente en el palacio después de lo sucedido. Curro tampoco quiere seguir huyendo de una mujer a la que considera responsable de la muerte de su hermana. Tras hablar sobre las posibles consecuencias, Manuel y Curro toman una decisión: regresarán juntos a La Promesa para hacer justicia por Jana.
El acuerdo supone un cambio radical en los planes del recién casado, que hasta entonces había intentado mantener la mayor distancia posible con Leocadia. Ahora comprende que la única manera de afrontar lo sucedido pasa por regresar al lugar del que pretendía escapar.
La señora de Figueroa, entretanto, continúa preocupada por las amenazas de Máximo y los problemas que están surgiendo alrededor de los matrimonios que intenta controlar. Lo que todavía desconoce es que Manuel y Curro han unido fuerzas y que ambos están decididos a exigir responsabilidades por la muerte de Jana.
Si te has perdido algo, quieres ponerte al día o repasar todo lo ocurrido esta semana, puedes consultar el avance semanal de “La Promesa” disponible en vemosTV.


