
Un secuestrador, una escopeta y una exigencia: hablar en directo por la radio. “American Hostage” lleva a Movistar Plus el caso real que convirtió a un periodista en negociador.
Un periodista recibe la llamada de un secuestrador. Quiere hablar en directo y tiene una vida en sus manos. Ese es el punto de partida de “American Hostage”, la serie protagonizada por Jon Hamm que llega completa a Movistar Plus el jueves 5 de noviembre. Ambientada en Indianápolis en 1977, la ficción enfrenta a un informador con una decisión que desborda su trabajo: cómo cubrir una noticia cuando él mismo se ha convertido en una pieza de la negociación.
Detrás del thriller hay un caso real con detalles que ayudan a entender su potencial dramático. La crisis comenzó el 8 de febrero de 1977, cuando Tony Kiritsis secuestró al agente hipotecario Dick Hall. Convencido de que había sido perjudicado en una operación inmobiliaria, le sujetó una escopeta mediante un cable que convertía cualquier movimiento en una amenaza. El cautiverio se prolongó durante 63 horas.
Kiritsis quería exponer públicamente sus agravios y encontró en Fred Heckman, director de informativos de WIBC, al interlocutor al que estaba dispuesto a escuchar. Jon Hamm interpreta al periodista, mientras que Giovanni Ribisi encarna al secuestrador y Kristoffer Polaha da vida a Hall.
Uno de los aspectos más inquietantes del episodio histórico es que Kiritsis escuchaba la cobertura de su propio secuestro. Según recoge el Indiana Broadcast History Archive de la Universidad de Indiana, llegó a conocer por la radio posibles planes de intervención policial y reaccionó amenazando a su rehén. La información que salía al aire podía modificar inmediatamente lo que ocurría dentro del apartamento.
La implicación de Heckman también provocó un conflicto en su redacción. Sus compañeros decidieron que, al participar en las negociaciones y disponer de información que no podía difundir, debía dejar de dirigir la cobertura. Podían utilizarlo como fuente, pero su intervención comprometía su posición al frente del relato informativo. Ese dilema real añade otra dimensión a la premisa de la serie: salvar una vida y mantener la independencia periodística podían exigir decisiones difíciles de conciliar.
La relación del actor de “Mad Men” con esta historia comenzó antes de la adaptación televisiva. En 2022 ya prestó su voz a Heckman en el podcast de ficción “American Hostage”, una producción de ocho episodios dirigida por Shawn Christensen. Entre sus intérpretes figuraban Carla Gugino, Dylan Baker, Becky Ann Baker y Joe Perrino. Por tanto, el origen de la serie es una dramatización sonora del caso, no un documental de entrevistas.
Hamm recupera ahora el personaje y participa como productor ejecutivo. La versión televisiva está creada por Shawn Ryan, responsable de “The Shield”, y Eileen Myers. Mireille Enos interpreta a Barbara, la esposa del periodista, y William Jackson Harper encarna a Ben Hairston, su protegido en la emisora. La dirección corre a cargo de Adam Arkin y Nina Lopez-Corrado.
Otra clave está en el referente cinematográfico de sus creadores. Aunque un secuestro de los años setenta puede recordar a “Tarde de perros”, Ryan explicó a la Television Academy que su principal influencia fue “Network”, por su mirada sobre la relación entre periodismo, entretenimiento y apetito del público por el espectáculo.
Esa referencia permite entender el enfoque de “American Hostage”: junto al peligro que corre el rehén aparece una audiencia pendiente de cada llamada y un periodista obligado a medir las consecuencias de cada palabra.




