
El regreso de Ricardo pone a todas las Lasierra patas arriba. Además, Marta descubre al fin quién es el padre del bebé que espera mientras que Javier y Silvia se separan. En los capítulos del 19 al 22 de junio de “4 estrellas”, la nueva serie diaria de La 1 que se emite de lunes a jueves a las 21:50 horas.
“4 estrellas” regresa una semana más al access prime time de La 1 para seguir enamorando a la audiencia. Más de un millón de espectadores ya se han enganchado a esta refrescante comedia protagonizada por Toni Acosta, Marta Aledo, Dafne Fernández y Ana Gracia.
Compuesta de 127 episodios de 45 minutos cada uno en su primera temporada, la familia Lasierra aún tiene muchos secretos por desvelar y grandes historias que contar.
A continuación, te avanzamos los detalles de cómo continuarán las vidas de los vecinos de Vera del Rey.
La semana anterior, la llamada de Ricardo, la llegada de Lourdes y una prueba de paternidad fueron protagonistas. Además, la inesperada e inoportuna visita de un viejo conocido de Silvia y el arrebato de Andrés, que perdió los papeles contra Julio, dejaron importantes frentes abiertos. En las próximas entregas, el regreso de Ricardo lo pondrá todo patas arriba.
En medio de un remolino de emociones, la fiesta continúa. La confesión de Marta sobre su embarazo ha sacudido a Julio, incapaz de ocultar una noticia como esa a Clara. ¿Qué harán si el bebé que espera Marta resulta ser de Julio? ¿Cómo seguirán adelante con su relación? Pronto, el pueblo se convierte en un hervidero de comentarios y especulaciones.
Mientras, Menchu no puede evitar sus reservas respecto a las intenciones de Alfredo. Observa detenidamente cada gesto, cada mirada furtiva, tratando de descifrar su verdadero objetivo.
Por su parte, Martínez, fiel compañero y amigo del sargento, ha decidido tomar cartas en el asunto. Está dispuesto a hacer lo que sea necesario para ayudar a su sargento, aunque eso implique tomar medidas drásticas, tales como boicotear los planes de Mateo.
Para colmo, el puesto de rey y reina de las fiestas está en juego. ¿Quién lo ganará?
La habitación 206 del hotel Lasierra se convierte en el epicentro de un enigma. José Antonio asegura haber presenciado fenómenos en ese mismo lugar que invitan a pensar que la estancia está habitada por un fantasma. Sin embargo, nadie le presta atención ni cree en sus palabras. La idea de un fantasma en pleno siglo XXI suena absurda para muchos.
Mientras tanto, después de días de incertidumbre y sospechas, Marta y Andrés por fin descubren la verdad y averiguan la identidad del padre del bebé que Marta espera. ¿Andrés o Julio?
Por otro lado, Javier se encuentra al borde de la desesperación. La sospecha lo mantiene en un estado de nerviosismo constante. Su obsesión por indagar en la relación entre Silvia y Mateo y la incertidumbre de lo que pueda descubrir lo está consumiendo y su matrimonio pagará las consecuencias.
Además, la relación de Luz y Ainhoa parece estar en un momento más tranquilo. Sin embargo, las apariencias pueden engañar y los miedos y las dudas persisten. El futuro de su amor está lleno de incógnitas. ¿Serán capaces de superar los obstáculos a los que tienen que enfrentarse y mantener vivo su romance?
El regreso de Ricardo sacude la vida de Clara, quien se encuentra atrapada entre la espada y la pared. Aunque Ricardo no desea enfrentarse a su familia, las circunstancias lo obligan a dar la cara. Clara es consciente de los efectos colaterales que su presencia puede acarrear, pero no hay otra salida.
Mientras tanto, Javier intenta mantener una apariencia de felicidad junto a Julio. Sin embargo, detrás de su sonrisa se esconde el dolor de su separación de Silvia. No quiere que se revele la verdad, temiendo las reacciones y las consecuencias que esto podría conllevar. Sus sentimientos se debaten entre la esperanza de una nueva vida y el miedo a perder lo que tenía.
Y en medio de todo están Luz y Ainhoa. Ahora las jóvenes se verán envueltas en un altercado en el Chelsea. Las tensiones y diferencias surgen, poniendo a prueba su relación. Todo se tambalea y ambas se enfrentan a sus propios demonios y desafíos que amenazan con separarlas.
La vuelta de Ricardo ha desatado un vendaval de emociones en la familia Lasierra, dejando todo patas arriba.
El rencor y la desconfianza se ciernen sobre él, ya que debe enfrentarse no solo al resentimiento que las Lasierra pueden albergar, sino también a las consecuencias legales que su regreso supone. La reconciliación parece una utopía lejana en medio de este caos emocional y legal.
Mientras tanto, Ainhoa decide intentar un nuevo acercamiento con Luz. Utilizando a Jon como intermediario, Ainhoa busca tender puentes y superar las barreras que han dificultado su relación con la joven. Sin embargo, el camino hacia la reconciliación sigue plagado de obstáculos…
Por su parte, Paolo recibe un duro golpe que sacude los cimientos de su mundo. Desconcertado, no es capaz de superar este mazazo.
