
A simple vista, el nuevo caso de Ilgaz parece solo un accidente, pero en cuanto empieza a rascar la superficie se encuentra con más y más indicios de que, en realidad, ¡es un asesinato! En "Secretos de familia", el domingo 11 de agosto a partir de las 22:00 horas en Antena 3.
En el capítulo anterior de “Secretos de familia”, Eren y Tugçe lograron cerrar el oscuro capítulo que llevó a la joven policía a las puertas de la muerte. Sin embargo, su venganza no fue tan impoluta como Eren había imaginado y dejó un sospechoso rastro tras de sí. Ilgaz encontró pruebas de que tuvo que estar presente una cuarta persona en el momento del asesinato y empezó a sospechar que podía tratarse de Eren.
Quizás su amigo solo les había enredado para que se acabaran matando entre ellos, pero, ¿y si fue capaz de llegar más lejos? No obstante, al no encontrar hilos que demostraran la identidad de la cuarta persona, Ilgaz decidió cerrar el caso.
Despertar a oscuras, maniatado y encerrado en el maletero de un coche en movimiento, no es la mejor de las experiencias. Ilgaz intenta liberarse y averiguar qué está ocurriendo, con la ansiedad atorada en la garganta. Y, entonces… Nos remontamos a unos días atrás.
Por accidente, Ilgaz sufre un feo corte en la mano. Pero no hay tiempo que perder, tiene un nuevo caso en el que trabajar. Serap Koçatan ha fallecido tras caer por las escaleras. Yilmaz, su marido, alega que no fue un accidente y decide denunciar a Oktay y Yeliz Eroglu, el matrimonio que la tenía contratada como asistenta del hogar.
Ilgaz se presenta en el domicilio de los Eroglu, lugar en el que se produjo el incidente y se encuentra con que, ¡el resto del personal ha limpiado las pruebas! En su defensa, alegan que limpiaron la sangre como parte rutinaria de su trabajo debido a las estrictas normas de la señora Yeliz.
Ilgaz y Eren tratan de no llevarse las manos a la cabeza y preguntan qué es lo que vieron. Ambos miembros del personal dicen que solo llegaron a Serap cuando ya estaba cayendo por la escalera. No saben más.
Mientras tanto, Ceylin trata de averiguar qué está ocurriendo en el colegio. ¿Por qué hay tantos niños enfermos? Al comprobar que solo una clase ha sido la afectada, Ceylin empieza a sospechar de su maestra, Nuray. Es el único factor común que poseen las víctimas. Ceylin decide hacer piña con Efe, el fiscal asignado al caso, para llegar a la verdad.
A su vez, Yekta está inmerso en la investigación de Bülent. Ahora que tiene un trato con Iclal, piensa quitárselo de encima cuanto antes. Así que averigua el último delito que ha cometido y logra que Iclal presente una demanda en su contra en base a una fuente anónima. Tirando de contactos, consigue convertirse en su abogado.
Sin embargo, el encuentro entre Iclal, Yekta y Bülent para el interrogatorio sale tremendamente mal porque, ¡Bülent la reconoció y quiere huir del país! La advertencia de Yekta es lo único que pone sobre aviso a Iclal, que emite una prohibición para que no pueda fugarse mientras sea sospechoso de la investigación.
En comisaría, de vuelta al caso de la muerte de Serap, Ilgaz entrevista primero a Oktay, quien asegura que no presenció la caída, aunque alcanzó a escuchar el horrible ruido que hizo al caer. Su esposa Yeliz también se encontraba en la casa, pero en cama. Una enfermera había ido a atenderla momentos antes porque no se encontraba bien. Insiste que fue un accidente, Serap debió resbalarse mientras limpiaba.
Sin embargo, momentos después se presenta la enfermera que atendió a Yeliz esa mañana. Asegura que algo tenía que ir mal en esa casa. Señala que escuchó a Oktay y Serap discutir por los pasillos y el estruendo provocado por un golpe seco. Además, afirma que, cuando ella se fue del edificio, Serap había terminado de limpiar y tenía el cubo colocado junto a la escalera, en la planta baja. Gracias a esta declaración, la policía no tarda en encontrar indicios de forcejeo en la habitación de Oktay y fragmentos de un jarrón roto.
Al caer la noche, dos hombres se presentan en comisaría con el cadáver de su padre, Abdullah Özkap, y los ojos llenos de lágrimas. Declaran que lo encontraron amortajado frente a la puerta de su casa y no se les ocurrió qué más hacer. Sobre el cuerpo, había una bolsa con sus pertenencias. Estaba todo, salvo el mechero que le regaló el abuelo. Lejos de allí, un hombre desconocido tiene en su poder ese mechero, que guarda en una cómoda de múltiples gavetas idénticas.
Al día siguiente, la hermana de Serap declara que Oktay y Serap tenían una aventura y que su muerte puede guardar relación con ello. Cada vez más indicios señalan a que la culpable es Yeliz. Sin embargo, Ilgaz se encuentra con que Yilmaz, de forma repentina, quiere retirar la denuncia y alegar que la muerte de su mujer fue accidental. Reconoce que le han sobornado.
Mientras tanto, Efe y Ceylin se entrevistan con las madres y los niños afectados en el caso del colegio. Es ahí cuando descubren que Nuray obliga a que los niños se peguen entre ellos cuando se portan mal. Tratan de encontrarla, pero no hay rastro de ella. Cuando Ceylin habla con una especialista sobre el tema, ella le explica que esos niños pueden estar sufriendo histeria colectiva debido al terror.
Más tarde, Ilgaz y Ceylin celebran su cena de aniversario en el restaurante de un lujoso hotel cuando Ilgaz descubre que Yeliz está en el mismo local, divirtiéndose como si nada hubiera pasado, y la busca para confrontarla. Al día siguiente, Ilgaz se reúne con el fiscal jefe y le comunica que Yeliz ha puesto una queja en su contra por amenazas. Pero Ilgaz está decidido a descubrir los delitos de Yeliz. O, al menos, ese era su plan hasta que, ¡lo secuestraron!
Despierta en medio de una casa oscura y vacía cubierta de plástico por todas partes. Está sentado en una silla, amordazado y maniatado. ¿Lo peor? Lo tiene preso un hombre cuyo saludo es: “¿cómo desea morir, fiscal?”.





