
Ilgaz se ha granjeado una enemiga dispuesta a todo con tal de ganar: Yeliz. Para detener la investigación del asesinato de su hermano, ha ordenado a un sicario deshacerse del fiscal Kaya antes de que consiga pruebas en su contra. En "Secretos de familia", el domingo 1 de septiembre a partir de las 22:00 horas en Antena 3.
Entretanto, Eren se encontró con el hecho de que parece haber un asesino en serie suelto en Estambul. Pero, ¿será verdad? ¿Tendrán alguna relación todos estos casos?
Después de tantos enredos, malentendidos y sufrimientos, Ceylin e Ilgaz abrazan lo que supondrá un alegre momento en familia: ¡van a comprar una caravana e irse de vacaciones! Una feliz noticia antes de empezar a trabajar entre casos escabrosos, vistas interminables en los juzgados e interrogatorios que parecen no ir a ninguna parte.
¿Lo primero? Dilan. Hay una pista sobre su paradero y Ceylin tiene que ir en su busca. Su testimonio puede ser vital para el juicio de Çinar. Después de mucho insistir, consigue convencerla para que se entregue y declare todo lo que sabe ante la policía. Le promete que su bufete se hará cargo de su caso y hará todo lo que esté en su mano para que consiga la pena mínima y vuelva con sus hermanas.
Mientras, Tugçe ha vuelto a casa, aunque sigue en reposo. Pero que tenga que echarle el freno a su cuerpo, no quiere decir que pueda hacer lo mismo con su mente. Es por eso que ya ha desplegado toda una investigación sobre el supuesto asesino en serie que le mencionó su padre. Ante su perspectiva, parece más un caso de un asesino a sueldo que tiene un modus operandi concreto. Eren le trasmite esa teoría a la fiscal a cargo del caso, Iclal.
Ilgaz, por su parte, vuelve a interrogar a los testigos presentes en el caso del hermano y la cuñada de Yeliz. Quien no esperaba que participara es la propia madre de Yeliz, Meral. La mujer le cuenta que fue testigo del homicidio. Vio a su hija apuñalándoles a ambos. Sin embargo, se niega a testificar de forma oficial. Luego, Ilgaz se entera de que Oktay dejó en su despacho un paquete a su nombre y acude a su empresa a recogerlo.
La secretaria lo deja a solas en el despacho e Ilgaz se hace con la caja de madera que contiene un cuchillo plagado de sangre oxidada: el arma del crimen.
Ilgaz vuelve al aparcamiento del edificio, pero antes de poder entrar en su coche un hombre le golpea en la nuca. Ilgaz se desploma y lo meten en una furgoneta blanca sin cristales. También se llevan la caja de madera para entregársela a Yeliz. Cuando Ilgaz recobra el sentido y grita auxilio, no hay nadie a su alrededor que pueda ayudarle.
En medio de todo, Osman introduce la dosis de veneno dentro del vial robado y esconde las pruebas bajo el colchón de su cama. Sin embargo, está nervioso y Merdan empieza a indagar.
Decidido a continuar con el plan, Osman se cuela en el dormitorio e intercambia la medicina adulterada con las demás. Después se esconde en el cuarto de baño de Zümrüt con la intención de celebrar su triunfo. No obstante, descubre que ella, ¡lo ha estado utilizando!
Sabiendo que está “en busca y captura”, Rafet decide encontrarse directamente con Bülent, al que vende un nombre como acto de buena fe, ¡el de Yekta! El abogado acude a una reunión con Bülent con el miedo en el cuerpo, sin saber que Rafet lo está observando de lejos. Finalmente, Yekta termina cubierto de sangre y es obligado a meterse en una furgoneta. ¿Será ese su fin? ¿Y por qué Iclal está enterada de todo?
A su vez, la desaparición de Ilgaz empieza a ser preocupante y hace saltar las alarmas. La primera, que no se presenta al interrogatorio de Dilan. La segunda, que no pasa a recoger a Mercan ni responde al teléfono. El fiscal jefe da luz verde para geolocalizar su teléfono e investigar su rastro a través de las cámaras de seguridad. Descubren que la última aparición de Ilgaz en público fue en el despacho de Oktay y se da la orden de enviar una unidad hasta el edificio.
Al caer la noche, Ilgaz despierta en una habitación a oscuras y cubierta de plástico. Está atado a una silla y su única opción es interrogar y enfrentar verbalmente al sicario que le ha secuestrado. Ilgaz hace un esfuerzo por no dejarse llevar por el pánico mientras su posible asesino no deja de repetir una y otra vez “¿cómo quiere morir?”.
Mientras, el equipo policial encuentra en el despacho de Oktay una prueba decisiva: el cuchillo ensangrentado. Yeliz solo recibió un maletín con una pieza decorativa dentro porque, antes de marcharse, ¡Ilgaz hizo el intercambio! ¿Sospechaba ya de que algo así podía ocurrir?
La policía científica encuentra el coche de Ilgaz en el aparcamiento y un charco de sangre en el suelo. Tratan de seguir el rastro de Ilgaz mientras Ceylin está al borde de las lágrimas.
Todos se reúnen en el ala de informática de la comisaría con el objetivo de sumar todas las pruebas posibles que identifiquen el paradero del fiscal. Al enterarse de que la sangre del aparcamiento pertenece, efectivamente, a Ilgaz, Ceylin entra en pánico. Justo en ese momento, Yeliz aparece en comisaría para ser interrogada y Ceylin se lanza a por ella. Tienen que separarlas a la fuerza mientras Ceylin le exige que le diga el paradero de su marido.
El interrogatorio no vale de mucho. Yeliz sigue negándolo todo. Es por ello que deciden ir un paso más allá e intentan engañarla. Ceylin la pilla en la sala cuando está sola y la aprisiona contra la pared, agarrándola del cuello con fuerza. Yeliz le promete que le dará la ubicación si, a cambio, le entrega el cuchillo.
En paralelo, mientras Ilgaz trata de ganar tiempo encadenando una pregunta tras otra, lanzan a Yekta a una cuneta y Rafet es quien lo recoge y establece contacto con Iclal. Todo era un plan de los tres para obtener pruebas en contra de Bülent. Como Ceylin la pilla en medio de una llamada sobre el tema, a Iclal no le queda otro remedio que contarle lo que está pasando. Logró que confesara todos sus crímenes menos el asesinato de su padre.
Al día siguiente, criminalística le entrega a Eren una copia idéntica del cuchillo. Momentos después, Ceylin finge que lo ha robado del laboratorio y se lo entrega al abogado de Yeliz. Ceylin se hace así con la base del sicario y toda una horda policial sale en su busca.
Aunque están en la dirección correcta, no hay ni rastro del sicario. Solo hay, ¡un cadáver! Envuelto en una mortaja, hallan el cuerpo de Oktay. Ilgaz, en cambio, se encuentra maniatado en una isla sin señales de vida ni de agua limpia para que muera de inanición y deshidratación.




