
Las sospechas de Ilgaz con respecto a Yeliz van cobrando fuerza según investiga su pasado. Puede que no sea la primera vez que asesina a alguien, pero Ilgaz está decidido a que sea la última. Mientras tanto, Eren se da de bruces con lo que parece un asesino en serie. En "Secretos de familia", el domingo 18 de agosto a partir de las 22:00 horas en Antena 3.
En el capítulo anterior de “Secretos de familia”, Ilgaz se encontró con un caso que aparentaba ser algo muy diferente de lo que fue en realidad. Aparentemente, una trabajadora doméstica llamada Serap dio un traspiés mientras realizaba su trabajo y cayó escaleras abajo. Un accidente con consecuencias fatales.
Sin embargo, su marido estaba seguro de que la habían asesinado y puso una denuncia. Cuanto más investigaban Ilgaz y Eren, más seguros estaban de que no se trataba de un accidente. Pero no tenían pruebas contra Yeliz, la presunta culpable y dueña de la casa. No obstante, ¡no piensan darse por vencidos! Ilgaz quiere descubrir la verdad cueste lo que cueste.
Ceylin descubrió que tenía una nueva enemiga cuando Nuray chocó su coche con el de ella a propósito. Una amenaza nada indirecta. Al contarle a Eren y a Ilgaz lo ocurrido, investigan el pasado de la maestra. Resulta que presentaron denuncias en su contra por agresión y acoso en el pasado, pero quedaron en nada por falta de pruebas.
Consiguen una orden para registrar su apartamento y encuentran una pila de identificaciones falsas, disfraces e, incluso, ¡un arma sin licencia! Ante todas las pruebas recogidas, la policía detiene a Nuray y el caso del colegio queda resuelto.
Entretanto, Yekta se apura para tratar de salvarle el pellejo a Rafet. Bülent sabe que él fue el que dio el soplo, así que tiene que esconderse antes de que lo atrape y lo destripe. Yekta finge no saber nada de Rafet cuando se reúne con Bülent para el nuevo interrogatorio planeado por Iclal. La fiscal intenta engañarles con un falso testimonio, pero Bülent se mantiene con los labios sellados.
Mientras, Eren e Ilgaz ponen al día a Ceylin sobre los casos en los que Yeliz está relacionada. Porque esta no es la primera vez que su nombre aparece en un informe policial. Hace años, el padre de Yeliz tenía una fábrica y decidió dejársela a su hija. Su hijo, sin embargo, no estaba para nada de acuerdo con esa decisión. Por ello, vendió a su hermana a la prensa.
Temeroso de que el impacto mediático hundiera la empresa, el padre decidió darle la empresa a su hijo. Pero, poco antes de que hiciera pública su decisión, su hijo y su nuera aparecieron muertos. Aparentemente fue por un robo ya que la casa estaba revuelta y sin objetos de valor, pero ninguno de los dos presentaba signos de haber opuesto resistencia cuando les apuñalaron. El arma homicida tampoco fue encontrada.
Yeliz parecía que no tenía ninguna coartada que la respaldara, pero de repente surgió el testimonio de su chofer, que afirmaba que había compartido una habitación de hotel con ella cuando sucedió el crimen. El chofer era, ni más ni menos, que su actual marido: Oktay.
Ceylin argumenta que, si el robo fue una mera tapadera, Yeliz no se habrá deshecho de las joyas en todo ese tiempo y las conservará. Surge la teoría de que las joyas, en realidad, nunca hayan salido del escenario del crimen. ¿Y si están escondidas en el terreno? Ceylin e Ilgaz van a inspeccionar la vivienda, que da muestras claras de abandono, pero antes de poder explorar a fondo un vecino les echa de allí.
Al tiempo que esta conversación está teniendo lugar, Oktay presiona a Yeliz para que le diga la verdad. ¿Ella empujó a Serap? ¿Por eso le ha pagado un soborno a su marido? Sin embargo, Yeliz niega que tuviera motivo alguno para asesinarla.
En paralelo, Eren se encuentra con que hay tres casos muy similares al del par de hermanos que encontraron a su padre amortajado frente a la puerta de casa. Aparentemente, son tres muertes que no tienen nada que ver, pero las investigaciones de Eren dan con un dato decisivo: todas las víctimas tienen, junto a su cuerpo, una bolsa con sus efectos personales.
Además, las cuatro muertes siguieron los deseos funerarios de las víctimas. Eren está seguro de que es un asesino en serie y el caso es asignado a Iclal. Más tarde, Eren recibe la mejor de las noticias: van a darle el alta a Tugçe. ¡Vuelve a casa!
Otro que tiene un posible asesinato entre manos es Osman. Junto a otros pintores, preparan la casa para el trabajo que acordó con Zümrüt. Aunque, en realidad, no es más que una tapadera para poder entrar en la vivienda sin levantar sospechas. Planea cambiar la medicación del marido por veneno y que sea la propia enfermera la que se lo administre.
Al día siguiente, Merdan acude a la mansión del fallecido hermano de Yeliz con una misión: encontrar las joyas y dar un chivatazo anónimo a la policía. Una forma rápida y un poco liante de conseguir una orden de registro sin depender del jefe de policía. En cuanto localizan las joyas enterradas en el patio, Ilgaz da la orden de llamar a Yeliz y Oktay para un nuevo interrogatorio.
Entretanto, Ceylin sigue buscando pruebas que demuestren la inocencia de Çinar. En ese momento, parece que solo lo conseguirán si encuentran a Dilan, la chica que pudo escapar de la redada de la asociación. Consiguen la ubicación de su tía y de sus hermanas pequeñas. Ceylin logra que las hermanas pequeñas recojan su tarjeta. Les promete que, si Dilan necesita ayuda, puede contar con ella.
Al caer la noche, Yeliz se encuentra celebrando una fiesta en su casa, pero Oktay se niega a salir de su dormitorio. Cuando va a buscarle y le insiste para que salga, discuten. En ese instante, Oktay se da cuenta de que Yeliz sabía de su relación con Serap y fue por eso que la empujó por las escaleras. Yeliz le otorga poco peso a sus palabras puesto que no tiene modo de demostrar nada. Al menos, hasta que Oktay afirma que puede que tenga pruebas de sus delitos.
Como consecuencia de sus amenazas, Yeliz manda que secuestren a Oktay y le torturen hasta sacarle todo lo que sabe. Sin embargo, Oktay asegura que poco importa si le mata o no. Ha enviado el cuchillo con el que asesinó a su hermano al fiscal y, entonces, caerá con todo. Ante la situación, Yeliz da la orden de asesinar a Ilgaz antes de que reciba las pruebas.




