
Las series que se emiten día a día tienen necesidades especiales que no siempre son fáciles de solventar. Estos son algunos de los secretos de su creación que debes saber.
Laura Souto Queijo
Hace ya algunos años que la forma de producir y ver series vivió una revolución total con la llegada de las plataformas de streaming. Los hábitos de consumo han evolucionado mucho en poco tiempo, pero en este panorama de cambio hay un formato que sigue conquistando el corazón de la audiencia: las series diarias.
Con la moda de las temporadas cortas, pensadas para hacer maratón, las series diarias parecen fuera de lugar. Sin embargo, siguen siendo la opción preferida de un gran número de espectadores, que disfrutan de seguirlas a diario y profundizar en las historias de sus personajes.
Pero la frecuencia de la emisión y el número de capítulos no es la única diferencia que presentan este tipo de producciones. ¿Alguna vez te has parado a pensar en cómo se lleva a cabo el trabajo al otro lado de la pantalla? Estas son algunas curiosidades que tal vez desconozcas.
Las series cortas para plataformas digitales con frecuencia reciben un tratamiento similar al de una película: se prepara todo el guion de la temporada, se graba y, cuando se tiene todo el material, se monta. En televisión, por supuesto, esto sería imposible, y mucho más en series diarias.
Las series de emisión diaria como "La Promesa", "Valle Salvaje" o "Sueños de libertad" se graban con varios meses de antelación respecto a su emisión, y no es por capricho. Es una necesidad derivada del ritmo industrial que exige este tipo de producciones. Emitir entre cuatro y cinco capítulos cada semana implica un volumen anual de más de 230 episodios, y para sostener ese ritmo sin fallos, todo debe estar cuidadosamente planificado.
Grabar con antelación permite organizar el calendario de rodaje de forma eficiente, agrupando escenas por localización o disponibilidad de actores, y optimizando al máximo los recursos técnicos y humanos. Además, ofrece margen para trabajar con calma en la edición, el montaje, la mezcla de sonido y otros detalles de posproducción, que aunque discretos, son esenciales para mantener la calidad del producto final.
Por otro lado, trabajar con meses de margen actúa como un seguro ante cualquier imprevisto: una baja médica, un problema técnico o un festivo pueden alterar el calendario, pero no afectar a la emisión si hay capítulos ya terminados.
En definitiva, grabar por adelantado garantiza que cada tarde llegue puntualmente un nuevo episodio, con el mismo nivel de calidad, sin pausas ni sobresaltos.
Para que este sistema funcione, es indispensable que la grabación sea rápida y fluida. ¿Sabías que hubo una batalla de "Juego de Tronos" que tardó más de 50 días en grabarse? ¡Tanto tiempo para menos de un episodio! Las series diarias, sin embargo, suelen grabar algo más de un episodio por día, para mantener siempre esa ventaja frente a los capítulos que se van emitiendo.
Para lograr esto, el trabajo del elenco y el equipo es diferente al de otras series. Por ejemplo, mientras que en otros formatos es habitual que los actores repitan una misma escena varias veces para grabarla desde distintos ángulos, en series diarias es más habitual tener varias cámaras grabando a la vez (lo que se conoce como "multicámara") para adelantar el trabajo. También ayuda contar con escenarios habituales, que ahorren tiempos de desplazamiento y estén específicamente diseñados para facilitar la grabación.
Por eso, es frecuente que la historia se desarrolle en su mayoría en un mismo espacio, como un palacio, por ejemplo, como sucede en "La Promesa". Esto no quiere decir que siempre ocurra así: "Sueños de libertad", en su caso, cuenta con escenas grabadas en distintos lugares de Madrid, Segovia, Toledo… Pero la producción siempre asegura que el rodaje sea fluido.
Como ves, todo se basa en la eficiencia y en la rapidez, aunque eso no significa que no haya tiempo para pasarlo bien mientras se graba, como puedes ver en este recopilatorio de tomas falsas de "Valle Salvaje". ¡A veces las equivocaciones pueden ser de lo más divertidas!
Es lógico que, para conseguir hacer el mismo trabajo que otras series (¡o incluso más!) en menos tiempo, se requiera un equipo más numeroso. En este sentido, las series diarias cuentan con un gran número de personas que ayudan a que todo durante el rodaje funcione de la manera más fluida posible: desde guionistas y directores, hasta técnicos, ayudantes de producción…
Además, suelen ser posiciones muy cotizadas en el mundo audiovisual, ya que trabajar en una serie diaria ofrece más estabilidad que la mayoría de los proyectos audiovisuales.
Solo en el guion pueden llegar a trabajar más de una decena de personas, ya que es preciso desarrollar numerosas tramas al mismo tiempo. Es un frenesí creativo que, a la vez, debe tener en cuenta las limitaciones del tiempo, los recursos o los espacios.
¿Y de dónde salen todas estas tramas? Si comparas una serie diaria con cualquier serie breve de Netflix, por ejemplo, verás que hay muchos más personajes con peso en la historia. Esto, por un lado, es algo lógico teniendo en cuenta la extensión de las series: cuanto más larga sea, más normal será que los personajes ganen importancia a lo largo de los episodios. Pero, más allá de eso, hay otro motivo.
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Una serie que se emita en plataformas puede orientarse a un público determinado, de nicho, que buscará su serie en concreto según sus gustos específicos. En televisión, sin embargo, se busca llegar al público más amplio posible. Tener muchas tramas y que sean muy variadas consigue captar la atención de todo tipo de personas, de ahí que haya tantos personajes relevantes. Por eso es frecuente dar la bienvenida a nuevos rostros que dan pie a nuevas historias, como hemos visto hace poco en “Valle Salvaje”.
También por esto las series diarias tienen escenas que nunca verás en una serie pensada para hacer maratón. Por ejemplo, que un personaje le cuente a otro una conversación que tuvo con otra persona y que los espectadores presenciaron en pantalla. En plataformas digitales hay que ahorrar espacio, pero para la tele, en medio de tantas tramas, hay que refrescar la memoria y prestar atención a los detalles. ¡Especialmente por si alguien se perdió el episodio del día anterior!
Ya ves que las producciones diarias son un puzle en el que cientos de piezas tienen que encajar a la perfección. Sin embargo, con tantos elementos implicados, es muy fácil que alguno falle.
Imagina que un actor está enfermo y no puede ir a grabar o que tocaba rodar en exteriores y está lloviendo a cántaros… o incluso que un incendio destroce el plató, como sucedió hace unos años en "Acacias 38". Pues bien, en una serie diaria hay que intentar salvar el rodaje a toda costa.
En las series diarias existe la figura del guionista de plató, que tiene que ajustar el guion sobre la marcha para que el rodaje pueda seguir adelante. Aunque es una profesión no muy conocida, gracias a ellos los espectadores pueden disfrutar de sus historias favoritas sin demora, pase lo que pase.

