
Diálogos modernos, expresiones actuales, romances apasionados, maquillaje y vestuario… Repasamos algunos de los errores históricos más comunes de series como “La Promesa”.
"La Promesa" se ha convertido en los últimos años en una de las grandes series de época de nuestro tiempo. Tras casi tres años en emisión, sigue liderando su franja horaria, y cada tarde miles de espectadores sintonizan La 1 de TVE o se conectan a RTVE Play para ver los nuevos episodios.
Las series de época, aunque son uno de los géneros más populares entre los espectadores, también plantean grandes retos para los productores, que deben buscar la forma de trasladarnos a épocas pasadas y crear un universo creíble para la audiencia.
Por ello, todas las personas implicadas en la creación de estas series cuidan hasta el más mínimo detalle, desde el vestuario de los personajes hasta la ambientación, los diálogos y las referencias a diversos hechos históricos.
Pero, por mucho cuidado que se tenga, es inevitable que algunas veces haya errores que pasen desapercibidos, especialmente en las series diarias, que tienen un ritmo de producción mucho más acelerado y una gran cantidad de material que debe rodarse y prepararse para su emisión.
"La Promesa" ha sido alabada en numerosas ocasiones por su acertada representación de la España de principios del siglo XX, llegando a ganar un Emmy Internacional como Mejor Telenovela y haciendo así historia en la televisión de nuestro país. Además, su equipo de vestuario ha sido nominado en dos ocasiones a los Premios Yvonne Blake.
Aun así, es inevitable que a veces se escapen algunos pequeños anacronismos, ya sea por el intento de adaptar tramas modernas a épocas pasadas o por la dificultad de vigilar cada detalle del decorado y la caracterización. A continuación repasamos algunos errores comunes de las series de época que hemos podido ver en "La Promesa".
Como decíamos, "La Promesa", de Bambú Producciones, siempre ha destacado por el cuidado de cada detalle, mostrándonos un retrato creíble de un palacio cordobés de principios del siglo pasado. Aun así, hay varios errores históricos que algunos espectadores han detectado.
Una de las críticas que más se ha repetido cuando hablamos de los anacronismos de "La Promesa" es la modernidad de sus tramas. Esto es algo que sucede muy a menudo en las series de época. Las historias que vemos reflejan las tendencias actuales en la narrativa de ficción, pero a veces no corresponden con cómo era la vida hace más de cien años.
Esto lo vemos, por ejemplo, en las intensas historias de amor, que a menudo son el motor central de series como "La Promesa". En su caso, fue la historia de Jana y Manuel la que conquistó a los espectadores durante cientos de episodios.
Ángela y Curro, María Fernández y Samuel, Mauro y Leonor... a lo largo de las temporadas hemos visto muchas historias llenas de drama y pasión, que quizá no siempre corresponden con las costumbres de la época. Pero, sin duda, este elemento romántico es uno de los que más engancha a la audiencia, por lo que es un error que podemos permitir.
También se ha dicho a veces que el lenguaje y el comportamiento de algunos personajes responde más a la sociedad actual que a la del siglo pasado; aunque los guionistas intentan incorporar frases y expresiones de la época, es inevitable que algunos diálogos resulten demasiado modernos.
Siguiendo con la cuestión de la modernidad en las tramas, podemos prestar atención también al papel de la mujer en series como "La Promesa". Como es lógico, los guionistas intentan reflejar los valores de la época, por lo que es frecuente que los personajes digan cosas que ahora nos resultan impensables.
En la serie hemos visto numerosos ejemplos, siendo uno de ellos Lorenzo. El capitán de la Mata nunca ha dudado en dar su opinión respecto a las mujeres de su alrededor, dejando claras sus posturas machistas, algo que en el siglo pasado era lo más habitual.
Pero, por supuesto, los guionistas siempre hacen lo posible por reflejar otros valores en las ficciones. Por ello es habitual que haya personajes femeninos que luchen contra las expectativas de la época, como Catalina, que siempre fue la hija rebelde de Alonso y la gran feminista de la serie.
Esto es así en muchas ficciones de época; los fans de otras series como "Acacias 38" también lo han detectado, opinando a veces que las tramas llegan a ser inverosímiles porque cuesta creer que una mujer pudiese tener tanto poder en esa época. A pesar de todo, estas tramas más feministas sirven como crítica social y, desde luego, son un valor añadido para estas series. Podemos considerar que, en este caso, es un anacronismo positivo.
El vestuario y el maquillaje son una parte fundamental de las series de época, pues son lo que nos convence de que hemos dado un salto en el tiempo. Como decíamos, el equipo de vestuario de "La Promesa" acaba de ser nominado por segunda vez a los Premios Yvonne Blake, que reconocen la excelencia en el diseño de vestuario, por lo que está claro que la serie de Josep Cister hace un gran trabajo de caracterización.
Aun así, resulta imposible que todos los trajes que vemos en la serie sean completamente perfectos. Muchos son confeccionados expresamente para cada personaje, y el equipo de vestuario cuida todos los detalles, pero a veces los espectadores han destacado algunos errores.
Por ejemplo, se ha dicho que los trajes de unos personajes parecen más modernos que los de otros, una sensación quizá incrementada por los diferentes estilos de cada uno. También es común que a veces se nos escape alguna cremallera o cierre más moderno de lo que debería, o joyas que quizá no estaban de moda en esa época concreta.
En cuanto a los peinados, siempre se intenta seguir las tendencias de la época. Los estilistas deben tener mucho cuidado, ya que, aunque por aquel entonces ya existían los tintes, no era tan común como ahora que las mujeres cambiasen su color de pelo, y si lo hacían, intentaban ocultarlo.
Tenemos el ejemplo de Sara Font, que para interpretar a Enora ha tenido que teñirse de pelirroja en lugar de lucir su castaño oscuro. Enora aparenta ser pelirroja natural en la serie, por lo que los estilistas deben cuidar que nunca se vea su raíz natural, algo que sin duda condiciona los tiempos de rodaje.
También es normal que el maquillaje nos resulte algo más moderno de lo que debería, ya que los maquilladores no utilizan los productos ni técnicas de la época. A pesar de ello, cuidan cada detalle para que los actores se pongan en la piel de los protagonistas.
Además de todo esto, "La Promesa" plantea muchos otros retos para el equipo de producción: el rodaje en exteriores, que a menudo se hace en el palacio El Rincón, las secuencias de Manuel pilotando el avión, y muchas otras escenas que requieren una preparación especial.
¿Has detectado alguno de estos errores en "La Promesa"? Por suerte, la serie de RTVE cuida todos los detalles y estos fallos son puramente anecdóticos.



