
Karam, hermanastro de Abidin, tortura a Ifakat, primera víctima de la guerra abierta entre Halis y la “Gran Señora”, mientras Suna amenaza a Ferit tras su tórrido encuentro. En el nuevo episodio de “Una nueva vida” que Antena 3 emite el domingo 14 de junio a las 22:00 horas.
Este domingo 14 de junio Antena 3 estrena en prime time, a partir de las 22:00 horas, el decimoséptimo capítulo de la última temporada de "Una nueva vida", superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu. Como viene siendo habitual, el episodio no se ofrecerá completo, ya que antes se emitirá lo que resta del 89.
En el capítulo 89, Ferit escapó vivo de la trampa de Çiçek, pero insistió en buscar a Naci y las verdaderas gemas, pese a que Halis lo echó por desobedecer sus órdenes y tras saber por Seyran que había hipotecado la mansión. Aysen pilló a Kazim hablando con Abidin de la "Gran Señora" y se acercó peligrosamente al exchófer, provocando los celos de Suna. Y Halis colocó a Seyran al frente de la empresa familiar, para enfado de Ferit.
Orhan se deshizo por fin de Betül y se mudó con Gülgün. Seyran canceló su arriesgado tratamiento de fertilidad por falta de tiempo y Esme respiró aliviada. Los Korhan invitaron a cenar a Çiçek y Ferit irrumpió con Naci, acusándola de pergeñar el robo de las joyas. Sin embargo, una astuta maniobra de la "Gran Señora" lo dejó por mentiroso. Desolados, Ferit y Suna acabaron besándose y Seyran apareció...
Cuando Ferit abre la puerta a Seyran, ésta reacciona como si no hubiese visto lo que ocurría en el interior del apartamento. El caso es que su amado se inventa una absurda excusa para justificar la presencia de su cuñada, que se marcha de inmediato.
Seyran aprovecha para confesar a Ferit que pilló a Isak, el proveedor de joyas, entrando en la residencia de la "Gran Señora", coincidiendo con su exesposo en que Çiçek maquinó el cambiazo de las gemas. Al final, aunque él prefiere estar solo, ella se queda a dormir en el piso.
Orhan, que prometió a Gülgün apartarse de los enredos familiares, anuncia a su exmujer que no permitirá que Seyran controle la empresa. Por su parte, Suna llega a la mansión visiblemente tocada tras intimar con Ferit. Abidin le reprocha su prolongada ausencia, pero ella se niega a dar explicaciones y reclama el divorcio.
Naci escapa de los hombres de la "Gran Señora" y se presenta delante de Halis, revelándole que Çiçek le engañó. A regañadientes, Ferit se persona en los aposentos de su abuelo, que se disculpa sinceramente con él: "Lo que descubriste era verdad". De este modo, ambos se reconcilian y Halis devuelve a su nieto el viejo anillo que le distingue como jefe del clan.
De su lado, Abidin visita a Çiçek para desahogarse, mientras Ferit se interesa por Suna, quien explica que la idea de separarse no tiene relación "con lo de anoche", episodio del que ella no quiere ni oír hablar.
Al enterarse de que su sobrino ha regresado a la mansión como un héroe, Ifakat reitera a Orhan que deben unir fuerzas para arrebatar a Ferit y Seyran el poder que Halis ha depositado en ellos. En esas, Orhan cede a la tentación y acaba besando a Ifakat.
Por la mañana, Ferit, Orhan y Kazim -obligado por Hattuç, quien presiente una tragedia- escoltan a Halis hasta los dominios de la "Gran Señora". Allí, rodeado de su ejército de matones, el patriarca rompe delante de Çiçek la hipoteca de la mansión y le espeta que se olvide del dinero del préstamo.
Ella le advierte de que su próxima andanada podría costarle muy cara. Para más inri, Abidin aparece inesperadamente y suelta la bomba: "Os presento a mi madre". Halis no da crédito a que la mujer de su hermano bastardo siga viva y se revuelve contra su sobrino, tachándolo de traidor.
Entonces, Çiçek declara abiertamente la guerra a los Korhan, alertando a su hijo de que Suna también corre riesgo. Al salir, Orhan se extraña de que Kazim -por razones obvias- se haya quedado rezagado en el jardín.
De vuelta en la mansión, Halis desata una conmoción general al desvelar el parentesco que une a Abidin con la "Gran Señora". Acto seguido, dispone el confinamiento de los suyos, manifestando que Çikek representa el peor de los peligros.
Y Abidin, barruntando que ha cambiado de bando, telefonea a Kazim para amedrentarlo y el padre de las Sanli se arrepiente de haberse metido en la boca del lobo. Mientras, Çiçek recurre a Karam, hermanastro de Abidin, para que la ayude a destruir al enemigo, concediéndole "licencia para todo".
A todo esto, Gülgün intuye que Orhan e Ifakat han vuelto a las andadas, lo que desencadena una monumental bronca entre cuñadas. Y Hattuç, convencida de que Suna ha traspasado el límite con Ferit, amenaza a su sobrina.
De pronto, Abidin irrumpe en la mansión dispuesto a llevarse por la fuerza a Suna, pero ella se muestra tajante: "Se acabó". El exchófer culpa a Ferit del fracaso de su matrimonio y lanza una durísima insinuación: "¡No moriréis sin dolor!".
Al día siguiente, Aysen, la nueva infiltrada de la "Gran Señora", avisa a su antiguo prometido de que Ifakat se encuentra a tiro. De esta manera, varios guardaespaldas leales a Abidin secuestran a la pelirroja y la conducen hasta un tétrico sótano, donde Karam la tortura con saña. Una dantesca exhibición de violencia gratuita que ni siquiera su hermanastro se atreve a contemplar.
Entretanto, Suna desconcierta a Ferit con un repentino viraje: "Para mí, el tema no está cerrado", aclara en referencia a su tórrida cita. "Lo que pasó entre tú y yo, pasó. A partir de ahora, nada volverá a ser igual", previene a su cuñado, ignorado que Aysen la escucha a escondidas.
De repente, el claxon de un taxi alarma a todos. En el exterior, observan con horror cómo Ifakat baja del vehículo sin ropa y en estado de shock. Finalmente, el taxista entrega una nota a Ferit: "¿Quién creéis que será el siguiente?". "La Gran Señora", infiere Seyran...
