
Nare sobrevive gracias a Özkan, pero él queda en estado crítico tras donar parte de su hígado. Halis intenta matar a Fikriye y Alya termina en la cárcel, cara a cara con el hombre señalado por la muerte de Boran. En el capítulo 23 de “En tierra lejana”.
El capítulo 23 de “En tierra lejana” arranca con Nare al borde de la muerte tras dispararse delante de todos. El traslado al hospital solo abre una cuenta atrás: los médicos logran estabilizarla, pero necesita un trasplante de hígado en menos de veinticuatro horas para poder sobrevivir.
Lo que parecía una salida con Kadir se rompe en el peor momento. Su fiebre lo deja fuera de la operación y obliga a Şahin a buscar ayuda en Fidan, que se niega a donar. Cuando la esperanza parece agotada, surge un donante inesperado: Özkan.
El capítulo también golpea de lleno a Alya. Fikriye sobrevive a un intento de asesinato ordenado por Halis, pero sus mentiras empiezan a resquebrajarse. Una fotografía la une directamente con él y lleva a Alya hasta la cárcel, donde escucha una acusación que puede cambiarlo todo sobre la muerte de Boran.
Tras dispararse a sí misma, Nare fue trasladada de urgencia al hospital. Los médicos lograron estabilizarla, pero confirmaron que necesitaba un trasplante de hígado en menos de veinticuatro horas para poder sobrevivir.
Kadir apareció como primer donante compatible, pero una infección lo dejó fuera de la operación en el peor momento. Şahin recurrió entonces a Fidan, que tenía el mismo grupo sanguíneo, pero ella se negó a ayudar a Nare pese a las súplicas de su hijo y de Sadakat.
Cuando todo parecía perdido, apareció un donante inesperado: Özkan. Al seguir siendo marido de Nare y ser compatible, pudo entrar en quirófano sin más demora. El trasplante salió bien y Nare quedó estable, aunque en cuidados intensivos. La buena noticia llegó acompañada de otra mucho más dura. Özkan sufrió una embolia durante la operación y quedó en estado crítico.
Nare despertó tras la intervención y preguntó enseguida por el donante. Su familia intentó retrasar la respuesta, consciente de lo que podía suponer para ella, pero la joven insistió hasta saber la verdad. Al descubrir que había sido Özkan quien le había salvado la vida, Nare se hundió. La noticia fue todavía más difícil al saber que él no estaba bien y que su estado era grave.
El capítulo dejó así una situación muy difícil para Şahin. Nare está viva, pero gracias al hombre del que intentaba divorciarse, y Özkan puede pagar con su vida la decisión de haberla salvado.
Mientras Nare seguía en el hospital, Halis movió ficha desde la cárcel para silenciar a Fikriye. Ordenó matarla antes de que pudiera contar lo que sabía sobre Boran. Fikriye sufrió un accidente de coche camino de su sesión de quimioterapia y quedó a punto de caer por un precipicio. El plan no salió como Halis esperaba porque Hasan, el hermano de Sadakat, apareció a tiempo y consiguió salvarla.
Alya no creyó del todo la versión de su madre sobre el accidente. Sus sospechas aumentaron al verla con una fotografía de Boran, Deniz y ella, y más tarde al encontrar otra imagen que la unía directamente con Halis.
El hallazgo de la fotografía fue el punto de no retorno para Alya. Hasta entonces, Fikriye había defendido que su visita a prisión tenía que ver con una antigua amiga, pero la imagen con Halis demostraba que había mentido. Fikriye volvió a la cárcel para encararse con él y lo acusó de haber provocado el accidente en el que murió Boran. Halis respondió intentando implicarla: aseguró que ella le dio información sobre Alya y Boran a cambio de dinero.
Alya siguió a su madre hasta la prisión y entró en plena discusión. Allí preguntó directamente a Halis si fue él quien mandó matar a Boran, mientras Fikriye intentaba defenderse de sus acusaciones.
El capítulo terminó con Cihan llegando a la cárcel y presenciando la escena. Alya acababa de poner sobre la mesa la pregunta que puede romperlo todo: quién estuvo detrás de la muerte de Boran.


