
Cihan provoca su propia detención para llegar hasta Halis, mientras Zerrin confirma que espera un hijo de Kaya y Sadakat descubre el embarazo de Mine. La foto de Fikriye con Halis acaba desatando la expulsión de Alya de la mansión. En el capítulo 24 de “En tierra lejana”.
La primera temporada de “En tierra lejana” ha entrado ya en su recta final en España. La tanda inicial de la serie turca consta de 28 capítulos originales y Antena 3 ha emitido esta semana el capítulo 24, dividido entre el lunes 20 y el martes 21 de julio.
La entrega ha estado marcada por la investigación sobre la muerte de Boran, el intento de Cihan de llegar hasta Halis, los embarazos de Mine y Zerrin, y la reacción de Sadakat al descubrir la relación de Fikriye con el hombre que pudo conducir a la muerte a su hijo.
El capítulo arranca con Alya completamente desbordada tras escuchar a Halis y Fikriye en la cárcel. Halis acusa a Fikriye de haberle entregado una fotografía a cambio de dinero, mientras ella lo niega y asegura que nunca cobró por dar información.
La imagen resulta determinante: en ella aparecen Boran, Alya y Deniz. Alya fue quien la envió años atrás a su madre, sin saber que podía llegar a manos de Halis. A partir de ese momento, la muerte de Boran deja de parecer un accidente y Cihan empieza a tirar del hilo.
Cihan obliga a Fikriye a responder una llamada de Halis con el altavoz activado. En la conversación, Halis le pide que no hable y vuelve a usar el dinero como amenaza. Fikriye insiste en que no aceptó ningún pago, pero Alya y Cihan ya no saben en quién confiar.
Después de lo ocurrido, Cihan habla con Kaya y le cuenta que Boran no murió por accidente. Halis sabía que estaba en Canadá y eso apunta a que alguien lo encontró y lo mató. Kaya reacciona con rabia al saber que la fotografía pudo abrir el camino hasta su hermano.
Cihan le pide que no diga nada a Sadakat hasta tener pruebas, consciente de que su madre no aceptaría la situación sin buscar culpables dentro de la propia casa.
La investigación lleva también hasta Hamada, el hombre relacionado con el coche del accidente. Cuando Cihan descubre que ha sido liberado y que ya está en territorio sirio, decide que la única vía para avanzar es hacer hablar a Halis.
Fikriye, enferma y superada por la culpa, roba la pistola de uno de los hombres de Cihan y huye de la mansión. Alya logra hablar con ella por teléfono, pero su madre deja claro que no piensa volver. Asegura que las balas no son para ella, sino para Halis.
Antes de apagar el móvil, Fikriye pide a Cihan que confíe en Alya. Repite que su hija no tuvo nada que ver con lo ocurrido y que la fotografía llegó a Halis por culpa suya.
Hasan encuentra a Fikriye cerca de las ruinas de Hasankeyf y le ofrece refugio en su casa. Allí, ella ve una fotografía de Hasan junto a Halis, lo que aumenta su desconcierto. Poco después, su estado empeora por la fiebre y Hasan avisa a Alya para que mande una ambulancia.
Zerrin decide hacerse una prueba de embarazo después de sentirse mal y confirma sus sospechas: está embarazada. El hijo es de Kaya, aunque sigue atrapada en su matrimonio con Demir.
Demir descubre la noticia al verla llorar y la lleva a una consulta médica. Zerrin cree que quiere obligarla a abortar, pero él asegura que solo pretende que la examinen. Tras la revisión, la discusión vuelve a estallar.
Zerrin le pide que la deje irse. Demir se niega. Su padre escucha la conversación y le advierte de que contará la verdad si no la deja marcharse. Demir responde con una amenaza directa: si habla con Kaya, lo matará.
Mine también vuelve al hospital tras sentir dolores y habla con su ginecólogo. Sadakat escucha parte de la conversación y termina descubriendo que está embarazada. Mine le confiesa que el bebé es de Cihan y que él todavía no lo sabe. Sadakat, que siempre ha querido un heredero varón para la familia, ve en esa noticia una posibilidad que puede usar a su favor.
Mine, por su parte, deja claro que no quiere dar a luz como una amante escondida mientras Cihan sigue casado con Alya. La conversación deja a ambas en una nueva posición dentro de la historia: Mine necesita protección y Sadakat ve en ese embarazo una oportunidad.
Cihan sigue adelante con su plan para llegar hasta Halis. Después de pasar un rato con Deniz, Alya, Nare y los demás jugando al fútbol, se marcha al almacén de Halis y provoca un incendio. Las explosiones alertan a los gendarmes y Cihan no intenta escapar. Su objetivo era que lo detuvieran para acabar en prisión y poder enfrentarse a Halis desde dentro.
La noticia llega rápidamente a la mansión. Sadakat se entera de que su hijo está en comisaría y Kaya le cuenta solo una parte: Halis sabía que Boran estaba en Canadá y Cihan quiere hacerlo hablar.
Nare mejora tras el trasplante y recibe el alta. La joven vuelve a la mansión, donde Deniz la recibe con alegría después de haber estado muy pendiente de ella durante su ingreso.
Sin embargo, Nare no puede apartar de la cabeza a Özkan. Él fue quien le salvó la vida al donar parte de su hígado, pero continúa grave. Nare se siente culpable y llega a prometer que no volverá con Şahin si Özkan despierta y logra recuperarse. Su regreso a casa ofrece un breve respiro para la familia, aunque el capítulo deja claro que la calma dura poco.
El tramo final queda marcado por Sadakat. Tras descubrir que Fikriye estuvo en casa de Hasan, encuentra una fotografía en la que aparece junto a Halis. Poco después recibe una llamada en la que le confirman que Fikriye enseñó a Halis una foto de Boran. Cuando Alya llega, Sadakat la acusa de haber expuesto a Boran y de haber colaborado, junto a su madre, con quienes acabaron con la vida de su hijo.
Alya intenta defenderse. Repite que nunca habría hecho daño a Boran y pide que no griten delante de Deniz, pero Sadakat no escucha. Ordena a sus hombres que la saquen de la mansión.
La discusión se agrava cuando Deniz escucha los gritos. Alya exige que no la separen de su hijo y se niega a salir de la casa. Cuando los hombres intentan sacarla a la fuerza, Alya se planta delante de todos. Recuerda que es la madre de Deniz Albora y la esposa de Cihan Albora. Después da un paso más y reclama su lugar dentro de la familia.
El capítulo termina con Alya enfrentada a Sadakat y pronunciando una frase que marca un antes y un después dentro de la mansión: ahora ella también es la señora de esa casa.

