
Eren no solo quiere que los que abusaron brutalmente e intentaron asesinar a su hija paguen por lo que han hecho. Espera que desaparezcan de la faz de la tierra, apuñalándose entre ellos. ¿Quién acabará con las manos cubiertas de sangre? En "Secretos de familia", el domingo 21 de julio a partir de las 22:00 horas en Antena 3.
En el capítulo anterior de “Secretos de familia”, Eren descubrió por todo lo que tuvo que pasar su hija antes de encontrarse entre la vida y la muerte. Debido a que es su padre y tras haber sido suspendido por agredir a un superior, Eren no puede llevar el caso. Pero, ¿era eso lo que realmente quería? Eren no clama justicia, sino venganza.
Por ello, decidió adelantarse a Ilgaz y a las investigaciones del cuerpo de policía. ¿Alguien se dará cuenta de sus verdaderas intenciones? Sobre todo, ¿llegarán a detenerle antes de que sea demasiado tarde?
Decidido a acabar con ella antes de que le delate, Kartal se cuela en la habitación de Tugçe para inyectarle un fármaco en la vía y asesinarla. Pero no le da tiempo. Ilgaz y Ceylin aparecen y Kartal apenas puede esconder la jeringuilla y fingir que entró en la habitación a revisar el estado de la paciente.
Al escuchar que, a partir de ese momento, Tugçe estará custodiada por la policía las veinticuatro horas del día, Kartal pone pies en polvorosa e intenta comunicarse con Ridvan, el hombre al que Eren tiene secuestrado. No sabe que no es su amigo el que le responde a los mensajes.
Mientras tanto, Kubilay notifica a Iclal de que Eren se está comportando de forma sospechosa. Está pidiendo informes acerca de pruebas y perfiles que parecen tener relación con el caso de Tugçe. Conociendo el pasado de Iclal, ¿será capaz de detener a su compañero?
Cuando vuelve al hospital, Eren descubre que Tugçe cuenta con protección policial tras el asesinato de Arzu, la principal testigo. Aprovechando el encuentro, Eren le entrega a Efe los dos nombres que le ha arrancado a puñetazo limpio a Ridvan. Una vez en la habitación del centro hospitalario, apenas comparten palabra, pero cuando su padre se sienta a su lado, Tuçge rompe a llorar.
Mientras tanto, la policía forense recoge el cadáver de Arzu y otras pruebas que se encuentran a su alrededor como su teléfono móvil. Además, consiguen el testimonio de la señora que encontró el cadáver y que vio al asesino cuando éste salió huyendo. Pronto descubren que el asesino de Arzu fue uno de los agresores de Tugçe.
En paralelo, Eren descubre que Kartal es uno de los médicos del hospital y se pone a buscarle por todas partes, sin éxito. No obstante, piensa sacar a Kartal de su madriguera. Para lograrlo, vuelve a utilizar el teléfono de Ridvan y finge ser él.
Al caer la noche, con Mercan ya dormida, Ilgaz y Ceylin hablan de la amarga impotencia que surge de toda la situación y la extraña tranquilidad que rodea a Eren. No es solo porque esté destrozado, Ceylin está segura de que hay algo más, y no se equivoca.
Eren está cubriendo de gasolina el coche en el que Ridvan escondió el cadáver de Ferdi y le prende fuego. Al día siguiente le asignan el caso a Iclal mientras que Eren y Efe se levantan con la posibilidad de que Tugçe sea trasladada a planta. El equipo forense no tarda en identificar el número de bastidor del coche incendiado y tienen el nombre del propietario.
Eren, por su parte, sigue tejiendo su red de engaños. Quiere reunir a Kartal, Erbil y Ridvan en un mismo lugar y, ¡acabar con todo! Así que, siguiendo sus instrucciones, Kartak y Erbil acuden a un enorme y laberíntico muelle de carga para camiones. Tal cual les indicó Eren, van preguntando por un tal Mahmut… Que es, ni más ni menos, ¡qué Merdan!
Trasladan a Tugçe a planta y Ceylin trata de hablar con Eren. Aunque él se esfuerza en fingir que está tranquilo y que no piensa entrometerse en la investigación, Ceylin se percata de que hay algo que no encaja. Eren, consciente de que se le acaba el tiempo, tiene que conseguir que esos tres se maten entre sí antes de que Ilgaz los atrape.
Y hablando de Ilgaz, el fiscal interroga a Ahmet Kervanli, el propietario del coche en el que se llevaron a Tugçe. Él afirma que se lo prestó a su amigo Ridvan, quien trabaja en una tienda de informática muy cerca de la suya . Firat, entonces, va a buscar a Ridvan, pero no lo encontrará.
Ridvan sigue secuestrado en la casa abandonada, aunque no por mucho tiempo. Eren le engaña y asegura que sus colegas le han vendido y pretenden huir dentro de un container. Crea la oportunidad para que Ridvan le derribe y salga huyendo con su pistola. Al salir, se cruza con, ¡el taxi de Osman! Enseguida, Eren se sube a su propio coche y se pone de camino.
Así, mientras Merdan lleva a Kartal y a Erbil al camión, Ridvan apura a Osman para que acelere. En cuanto los alcanza, Ridvan los acusa de haberle vendido y dispara a Erbil. A su vez, Kartal muele a golpes a Ridvan antes de meterle cuatro tiros.
Se acerca el final de su venganza y Eren se mete en el camión, cara a cara con Kartal. Se apuntan con las pistolas el uno al otro, pero Kartal es más rápido y le da de lleno. Con la satisfacción del que cree que ha vencido, Kartal le dice que Tugçe se lo buscó sola. No se esperaba que Eren se pusiera en pie y lo reventara a puñetazos. Kartal escapa y Eren lo persigue. Pero la persecución y la venganza terminan de forma abrupta cuando a Kartal, ¡le aplasta un container!
Y así, después de que Eren haya cumplido los deseos de su hija, Ilgaz, Ceylin e Iclal se reúnen en comisaría y descubren cómo los últimos sucesos están relacionados de forma inequívoca... El inspector ha estado detrás de todo.





