
Curro se marcha al manicomio con la intención de rescatar a Martina. Vera y su madre se encuentran cara a cara, Cruz decide que María Antonia se vaya y Lope es despedido. Te contamos todo esto y mucho más sobre lo que pasará en los capítulos del 15 al 19 de julio en la serie diaria de La 1.
La semana entrante “La Promesa” emitirá cinco episodios completos después de haber sufrido varias cancelaciones y cambios de horario debido a la Eurocopa de Alemania. ¡Los seguidores de la serie están de enhorabuena!
Producida por RTVE, StudioCanal y Bambú, esta exitosa ficción de época cuenta en su reparto con Ana Garcés (Jana), Arturo García Sancho (Manuel), Eva Martín (Cruz) y Manuel Regueiro (Alonso), entre muchos otros rostros más y menos conocidos de la televisión.
A continuación, no te pierdas el completo avance exclusivo que te ofrecemos en vemosTV con todo lo que pasará en los próximos capítulos.
La semana anterior, Manuel y Curro se dieron cuenta de que las cosas habían cambiado mucho en su ausencia. Por un lado, el encierro de Martina en un manicomio; por otro, el destierro de Catalina en el hangar. Y, por si fuera poco, Jana desaparecida. ¿Conseguirán entre los dos devolver a La Promesa el orden y la paz que dejaron antes de la guerra?
En los siguientes episodios, Curro intentará rescatar a Martina, mientras en palacio Vera tiene que lidiar con su verdad. Te contamos todo esto y mucho más a continuación, capítulo a capítulo.
Vera se queda sin palabras al encontrarse de frente con su madre mientras sirve la merienda a Margarita y sus amigas. Mientras tanto, Petra y Ricardo siguen enfrentados y el mayordomo toma una decisión definitiva para frenar a su ama de llaves.
Por otro lado, a pesar de su situación, Martina sigue con una actitud positiva, pues ahora sabe que no le queda mucho tiempo en el sanatorio. ¿Cómo hará Curro para sacarla de allí? Lo cierto es que el hermano de Jana está dispuesto a todo y cuenta con la fuerza del amor que siente hacia Martina, capaz de superar cualquier obstáculo, para salir victorioso en su misión. Y es que la guerra ha cambiado mucho a Curro, que ahora se muestra más seguro de sí mismo y se ha dado cuenta de lo que quiere en su vida.
En cuanto a Virtudes, la muchacha no quiere que sus compañeros sigan recaudando dinero para ella, pues ya no tiene sitio donde vivir, así que de todas formas no podrá traer a su hijo a Luján. No obstante, a Simona se le ocurre una idea, aunque algo arriesgada.
Catalina, por su parte, accede a acudir a la cena en honor a Curro y Manuel, pero pide hacerlo acompañada de Adriano. ¿Qué cara pondrá Cruz?
Como era de esperar, Cruz no se lo pone nada fácil a Catalina. La Marquesa se esmera en dejar en ridículo a Adriano durante la cena para que no le queden ganas de volver a pisar el palacio y sentarse a su mesa.
Por otro lado, Virtudes no está segura de que la idea de hacer mermeladas a espaldas de los señores para conseguirle dinero extra sea muy buena idea. Como mínimo, puede ser el origen de nuevos problemas, y ya ha causado bastantes.
Además, Margarita culpa a Rómulo de haber invitado por error a la Duquesa de Carril, así que el mayordomo pedirá explicaciones a Ricardo, Santos y Petra. ¿Saldrá a la luz la verdad? Santos se hace el inocente y ofrece su ayuda a Vera, sin que la doncella sospeche que él está detrás de la presencia de su madre en palacio.
En cuanto a Manuel, el señorito echa mucho de menos a Jana, así que pide a Salvador que le ayude a encubrir a Curro. ¿Va a ir a buscarla? Paralelamente, los Marqueses reciben una llamada del sanatorio. ¿Qué ha pasado con Martina?
Los responsables del sanatorio donde se encontraba internada Martina confirman su desaparición, una noticia que sacude a los habitantes de La Promesa, y en especial a Margarita, que no puede evitar sentirse responsable de lo sucedido y teme por el bienestar de su hija. En cambio, para el Conde de Ayala supone un contratiempo con el que no contaba. A su vez, también se empieza a echar de menos a Curro.
Catalina insiste en que no piensa volver a casa hasta que Cruz le pida perdón. Solo Manuel será capaz de que su madre y su hermana lleguen a una tregua. Al mismo tiempo, Cruz hace caso a su marido y le pide a María Antonia que se vaya, pues su papel en La Promesa ya no tiene sentido.
Mientras tanto, los criados arriesgan sus puestos de trabajo y se ponen a hacer mermeladas a pesar de que Virtudes les ha pedido que no lo hagan.
Además, el tema de las invitaciones no ha quedado atrás y lleva a Petra a indagar en el asunto de la Duquesa de Carril y su relación con Vera. La perversa ama de llaves sabe que algo se cuece y no parará hasta descubrirlo.
Catalina tiene sentimientos encontrados con Adriano, pero aun así decide invitarle a cenar a solas en el hangar con intención de aclarar las cosas entre ellos.
Cruz, por su parte, insiste en celebrar un recital para celebrar la vuelta de su hijo y aprovechar para despedir a su querida amiga María Antonia. Manuel, sin embargo, le pone una condición: que pida perdón a Catalina.
Mientras tanto, Jana y María siguen junto a Pía en la cueva, al tiempo que en palacio sus compañeros continúan ayudando a Virtudes a recuperar a su hijo.
Petra sigue investigando lo sucedido con las invitaciones y, paralelamente, Vera le cuenta a Lope la verdad, cosa que él no se toma nada bien, pues dice que saber que es hija de unos Duques lo cambia todo y supone un barrera en su relación.
Finalmente, Curro vuelve a palacio, ¿con o sin Martina?
Nadie se lo esperaba. Curro hace una revelación a su llegada que deja a toda la familia impactada y cae como una auténtica bomba. ¿Qué ha sucedido con Martina? ¿Dónde está? Algunos intentarán sonsacarle, ¿será Curro capaz de soportar la presión?
Cruz, por su parte, orgullosa como ninguna, se cierra en banda y no quiere disculparse con Catalina, aunque María Antonia intenta que su amiga entre en razón.
Mientras tanto, la Duquesa de Carril vuelve a La Promesa y eso empuja a Vera a plantarle cara a Santos y dejar de ser una marioneta en sus manos.
En cuanto a Lorenzo, descubre lo que los criados están haciendo con las mermeladas y despide a Lope, situación que hace consciente a Virtudes del lío en el que todos se han metido por su culpa.
Por último, Rómulo recibe una sospechosa carta que pone en peligro la vida de Pía. ¿Qué pretende ahora Gregorio?




