
La redada destapa una traición dentro de los Albora, Sadakat mueve ficha contra Ecmel y la tensión acaba estallando con un disparo inesperado. En el octavo capítulo de “En tierra lejana”.
“En tierra lejana” sigue consolidándose en el prime time de Antena 3 dentro de un mes especialmente fuerte para la cadena, que ha vuelto a liderar con un 12,6% de cuota. La ficción turca se mantiene como una de las series internacionales más vistas, con una media en marzo del 12,2% de share y 873.000 espectadores, confirmando su peso en la noche de los lunes y martes.
Los capítulos emitidos el lunes 30 y martes 31 de marzo, correspondientes al episodio 8 original turco, retoman la historia justo después de la confesión de Alya. Lo que ocurre a partir de ahí no se queda en una simple discusión dentro del clan.
La traición de Alya rompe por completo la convivencia en la mansión: Cihan pasa de intentar protegerla a plantear su salida del país sin su hijo, Sadakat la señala abiertamente como traidora y el resto de la familia empieza a posicionarse. A la vez, el golpe de la redada deja tocados los negocios, los socios exigen explicaciones y reaparece el miedo a que haya alguien filtrando información desde dentro.
En paralelo, Sadakat activa su propio plan contra Ecmel, Şahin se ve empujado a actuar contra Hasan y Alya, lejos de retirarse, decide empezar a trabajar en el hospital ligado a Demir, desafiando a los Albora. Todo ocurre casi al mismo tiempo y hace que la tensión no deje de crecer en cada escena.
Tras admitir que fue ella quien avisó a la gendarmería, Alya se queda completamente sola frente a Cihan y al resto de la familia. La reacción del líder de los Albora no deja margen: le exige que se marche a Canadá, pero sin su hijo, que permanecería en la mansión.
La propuesta abre una nueva grieta entre ambos. Alya se niega a aceptar la separación y, a partir de ese momento, pierde cualquier apoyo dentro del clan. Ni siquiera el intento de Cihan de suavizar la situación logra frenar la desconfianza, que empieza a extenderse también fuera del entorno familiar, afectando incluso a sus negocios.
Sin otra opción, Alya intenta recuperar parte de su vida. Contacta con el consulado y comienza a trabajar en el hospital vinculado a Demir, desafiando las órdenes de Cihan y el rechazo de Sadakat. Sin embargo, cada paso que da solo empeora su situación dentro de la casa.
Sadakat no tarda en reaccionar. Convencida de que Alya ha traicionado a la familia, decide actuar sin concesiones y refuerza su control hasta un nivel difícil de sostener.
La presión no se limita a Alya. También se dirige a Cihan, al que exige garantizar la continuidad del clan. Llega incluso a plantearle abiertamente el divorcio si eso facilita tener un heredero, lo que provoca un nuevo enfrentamiento entre madre e hijo.
El movimiento más contundente llega cuando introduce en la mansión a Zeynep, una joven que cumple con todos sus requisitos. Su intención es evidente: reemplazar a Alya y asegurar el futuro de la familia. La situación deja a Cihan descolocado y a Alya en una posición todavía más delicada.
Mientras Alya intenta resistir, la tensión dentro del clan se dispara. Sadakat decide atacar directamente a Ecmel y pone en marcha una estrategia para debilitarlo.
Ordena vender la casa en la que viven Şahin, Fidan y Zerrin, aprovechando que la propiedad está a su nombre. La decisión provoca una reacción inmediata. Fidan se presenta en la mansión dispuesta a enfrentarse a Sadakat, obligando a intervenir a Cihan, que intenta frenar la situación y se posiciona en contra de su madre.
Al mismo tiempo, Ecmel presiona a Şahin para que actúe contra Hasan, al que consideran responsable de antiguas traiciones. La intervención de Nare evita que el conflicto termine en una tragedia mayor, pero la tensión entre familias sigue creciendo.
La violencia termina entrando de lleno en la historia. Kaya se ve envuelto en un enfrentamiento tras seguir a un hombre relacionado con Demir que acosa a Zerrin: Sedat Nalhanulu.
La situación se descontrola rápidamente. Aparece un arma, Zerrin resulta herida en el brazo al intentar protegerle y, en medio del forcejeo, el agresor recibe un disparo.
Kaya acaba siendo el responsable. La llamada a Cihan confirmando lo ocurrido hace saltar todas las alarmas y abre un nuevo escenario mucho más peligroso, que puede afectar directamente al equilibrio entre los Albora y sus rivales.



