
Jesús confiesa a Begoña que Valentín mató a Clotilde. Andrés corre con los gastos del traslado de la tía de su cuñada, con la que se sincera. Además, Luis toma una drástica decisión. Esto y más, en el capítulo 14 de “Sueños de libertad”, el miércoles 13 de marzo en Antena 3 a partir de las 15:45 horas.
En el capítulo anterior de “Sueños de libertad”, emitido el martes 12 de marzo, cuando parecía que Begoña y Andrés se iban a besar, ella recordó que debían prepararse para la cena. Más tarde, le contó a su cuñado el dilema de su tía Eugenia.
Marta anunció que una de las trabajadoras será la imagen de la nueva fragancia, y Carmen admitió a Fina y Claudia que quiere ayudar a Tasio con sus deudas de juego.
Y llegó la cena. Jesús se fue al despacho y exigió a Joaquín que le acompañara. Luz aceptó la invitación de Luis. Y Andrés brindó solamente con Begoña, haciendo sentir mal a María. A los postres, Jesús apareció borracho, humillando a los Merino, y Luis trató de estamparlo contra la pared…
Tras el lamentable espectáculo, Begoña habla con Jesús. Ebrio, él prefiere encamarse con ella, que lo rechaza. “Debería obligarte”, dice ante el asombro de su mujer. Cansado de callar, Jesús, llorando, desvela a Begoña que Valentín mató a su difunta.
Mientras, Luis también se desahoga con Luz. Le cuenta que su hermano Valentín se fugó hace años con la fortuna de su familia, pero le oculta de Clotilde. La pareja cambia de conversación, se ponen cariñosos… ¡Y acaban besándose apasionadamente!
Por la mañana, tensión entre Andrés y María. Ella propone pasar el día en Madrid, pero él piensa en el problema de Begoña con su tía. El exmilitar despacha la oferta de su novia asegurando que debe ir a la fábrica.
Damián, colérico, le pide explicaciones a Jesús por el numerito de la cena. Ante los desaires de su hijo, insiste: él manda en casa. Además, quiere que se disculpe inmediatamente con los Merino.
Más tarde, el patriarca reitera a Digna que sería muy feliz junto a ella. ¿Aceptarían sus hijos que entre ellos hubiera más que amistad? “Estamos atados por nuestro pasado”, recuerda su cuñada.
Tasio revela a Claudia que Carmen lo pilló robando, y que los de las timbas van a por él. Ella siente haberle dado la espalda… ¡Y le da otra oportunidad! Él se la come a besos. El joven echa la llave del cuarto y se dispone a hacer el amor con la muchacha. Claudia es virgen, pero Tasio le da confianza y accede.
Luego, Carmen se presenta en la cantina y entrega a Tasio el dinero que tenía ahorrado para su boda con él. El joven acepta el sobre.
En la tienda, comienzan las pruebas para elegir modelo. Fina cede y participa, aunque muy nerviosa. El fotógrafo le da algunos consejos y la chica se suelta. Marta parece pensar que es la mujer ideal.
Después, a solas, Marcos suelta que la más fotogénica de la fábrica es la propia Marta, a la que adula hasta plantarle un beso en la boca. “Te equivocas conmigo”, alega ella. El publicista la entiende, piensa que la persona que de verdad le gusta es… ¡Fina! Ante el desconcierto de Marta, Marcos asegura que ha observado cómo mira a la dependienta. La jefa no quiere seguir la conversación y el fotógrafo le aconseja no tapar sus sentimientos.
María va a la obra a buscar a Andrés, pero nadie lo ha visto allí. Desesperada, explica a Gema que cree que su novio oculta algo. En la cantina, él reconoce a Luis que siente “algo muy fuerte” por Begoña. Su primo, pasmado, contesta que está “como un cencerro”.
Marta reúne a Jesús y Luis para zanjar lo sucedido en la cena. Su hermano no está por la labor y, lejos de pedir disculpas, provoca más a su primo. El perfumista resuelve dimitir en ese instante.
Mientras, Luz tiene mucho trabajo en el dispensario y plantea a Begoña que sea su enfermera. Su amiga, con cara de circunstancias, afirma que debe consultar con su marido. Borrell no imagina cómo están las cosas entre ellos.
Begoña y Luz llaman a la nueva clínica para pedir más tiempo y poder reunir el dinero para trasladar a Eugenia. Entonces, les comunican que la plaza… ¡Ya está pagada! Andrés comenta más tarde a Begoña que ha sido él e implora a su cuñada que acepte su ayuda. “Será nuestro secreto”, sentencia.
Ella teme que María o Jesús se enteren. Pero a Andrés parece que ya le da igual todo. Lo único que le importa es que Begoña no sufra. “No lo soporto”, dice. Mientras ella le suplica que calle, él se acerca para besarla, hasta que Begoña sale corriendo en el último momento…
Si te has quedado con ganas de más, adelántate a los próximos capítulos con nuestro tercer avance semanal de “Sueños de libertad”.


