
Manuel, ante una nueva decepción y sin dejar de luchar, toma una importante decisión mientras Pelayo delata a Catalina. Todo esto y mucho más en los capítulos 442, 443, 444, 445 y 446 en la serie de La 1.
“La Promesa” celebra sus buenos datos de audiencia con otra semana en la que seremos testigos de nuevas revelaciones y sorpresas que seguirán haciendo temblar los cimientos del palacio de los Luján.
Producida por RTVE, StudioCanal y Bambú, esta ficción de época ambientada en el año 1915 cuenta con Ana Garcés (Jana), Arturo García Sancho (Manuel), Eva Martín (Cruz) y Manuel Regueiro (Alonso), entre muchos otros rostros más y menos conocidos de la televisión que han sabido llegar hasta el corazón del espectador.
A continuación, en vemosTV te ofrecemos un completo avance exclusivo de lo que pasará en los próximos capítulos, ¿te lo vas a perder?
La semana anterior, Jana se enfrentó a los Marqueses tras darse cuenta de que tenían intención de librarse de ella en ausencia de Manuel. Además, Curro le confesó a Julia que Jana y él eran hermanos y Lope traicionó a Vera al contarle a las cocineras que la Duquesa de Carril era su madre en realidad.
En los siguientes episodios, Manuel está dispuesto a dar un paso más con Jana, mientras que Pelayo traiciona a Catalina y Vera toma una drástica decisión. Te contamos todo esto y mucho más a continuación, capítulo a capítulo.
Jana y Manuel no pueden ocultar su alegría tras la liberación del señorito, pero los Marqueses, escandalizados, le piden a su hijo que sea discreto en sus demostraciones de afecto hacia la doncella. Esa petición no le va a gustar nada de nada a Manuel, provocando un nuevo conflicto con sus padres. No obstante, el plato fuerte llegará cuando Curro revele a su hermano todos los desprecios y humillaciones que sufrió Jana por parte de sus padres durante su ausencia.
Mientras tanto, la noticia del regreso de Manuel recorre el palacio, al tiempo que todos se quedan impresionados al conocer que el señor Baeza se ha entregado a las autoridades por la muerte de Gregorio Castillo. De ser declarado culpable, podría ser condenado a garrote vil.
Por otro lado, Petra se burla de Ayala y le tilda de egoísta, motivo por el cual está segura de que terminará sus días solo. Margarita, por su parte, intenta ganar puntos eligiendo el menú de la boda, pero Ignacio no se lo pone fácil.
En paralelo, Simona hace de apoyo a Catalina, desolada al comprobar que Pelayo no puede tomar una decisión acerca de su futuro juntos. Tampoco está claro el futuro de Pía, pues Cruz se niega a readmitirla en palacio sin consultarlo antes con su marido. Y Vera pone a las cocineras contra la espada y la pared: quiere saber cómo han descubierto su verdadera identidad.
Y, en mitad de esta vorágine, Teresa encuentra una fotografía de Marcelo en el periódico local: las autoridades lo están buscando. ¿Qué esconde?
La tensión en palacio se palpa en el ambiente después de saber que Rómulo ha causado baja para entregarse a la Guardia Civil. El futuro del mayordomo no pinta nada bien, a juzgar por el interrogatorio al que le somete el sargento Burdina y que obliga a Rómulo a declarar en su contra. Alonso, además, no da crédito a la decisión que ha tomado Cruz de no readmitir a Pía.
En ausencia de Rómulo, Ricardo y Petra siguen enfrentados, pero sus rencillas van a más cuando descubren que Santos ha decidido emprender un viaje que lo cambiará todo.
En cocinas, Vera descubre que Lope le ha revelado su secreto a Simona y Candela y eso provoca una seria discusión entre ambos que puede ser definitiva.
Paralelamente, el hecho de que Manuel esté decidido a pasar su vida junto a Jana ya no es ajeno a nadie. Es más, una invitación a una merienda será la clave para convertir el deseo del heredero en una realidad. Esa sería la ocasión ideal para presentar a Jana, su prometida, en sociedad.
Jana será una noble ante todos. Manuel y Martina consiguen unos vestidos de Leonor para obrar el milagro. Unos pequeños ajustes bastarán para que la doncella esté radiante en la merienda. Sin embargo, Cruz se entera de lo que Manuel y Jana se traen entre manos y decide, como no puede ser de otra manera, intervenir para evitar lo que para ella es un desastre seguro.
Por otro lado, Martina se queda impactada al enterarse de que Curro y Jana son hermanos, al tiempo que Margarita reconoce a su hija que empieza a tener serias dudas sobre su boda con Ayala.
En cuanto a Burdina, el sargento considera que las pruebas que tiene en contra de don Rómulo son suficientemente contundentes como para condenarlo.
Vera también ha condenado a Lope, pues la joven no es capaz de olvidar su traición. Se siente dolida y profundamente decepcionada, a pesar de que Simona y Candela le prometen que no la delatarán.
Ricardo, por su parte, intenta convencer al Marqués de que readmita a Pía, pero Alonso se niega a revocar la orden dada por su esposa. A su vez, Teresa y Marcelo logran interceptar el diario en el que aparece la foto del joven en busca y captura, aunque están a punto de ser sorprendidos.
Y, por si las cosas no estuvieran ya suficientemente tensas, Catalina echa a Pelayo de palacio y éste se venga revelando su mayor secreto ante toda la familia.
Pelayo suelta la bomba y obliga a Catalina a enfrentarse a toda su familia y dar la cara. Mientras tanto, la intervención de Cruz ha dado sus frutos y Manuel recibe una llamada que da al traste con todas sus ilusiones de cara a la merienda.
Paralelamente, Santos regresa de su pueblo tras hacer un inquietante descubrimiento relacionado con sus padres. Y Marcelo, por su parte, empieza a ganarse el favor de sus compañeros después de haber empezado con mal pie en La Promesa.
En cuanto a Lope, el cocinero intenta arreglar las cosas con Vera, pero la muchacha ya ha tomado una decisión y no piensa ceder.
Parece que las cosas no pueden ir a peor, pero entonces Manuel deja a su familia sin palabras cuando anuncia que piensa alojar a Jana en la planta señorial. Ella, mientras tanto, ajena a la decisión de su prometido, no entiende el motivo del enfado de Manuel y decide hablar con Rómulo al respecto.
Además, Manuel, empecinado en encontrar al verdadero asesino de Gregorio, habla con el sargento Burdina para darle nuevas pistas.
Paralelamente, Vera informa a Petra de que va a dejar el trabajo y nada ni nadie, ni mucho menos Lope, va a impedírselo. Santos, entretanto, ha descubierto que en su pueblo nadie conoce a sus padres. Ricardo se enfada mucho con el chico por haberle mentido en sus intenciones.
En cuanto a Margarita, su desconfianza hacia Ayala va en aumento y no duda en pedirle algunos detalles acerca de su vida pasada. Sin embargo, para su sorpresa, es Petra quien decide abrirle los ojos a la mujer, pues hay cosas que debe conocer sobre su futuro marido antes de darle el “sí, quiero”.

