
Ahora que sabemos que Marcelo es el hermano de Teresa, nos preguntamos cuál es el motivo que ha llevado a la doncella a dejar su acomodado trabajo para regresar a La Promesa envuelta en mentiras.
En “La Promesa” nada es lo que parece. Y si los señores tienen secretos que nunca saldrán ahí fuera, los criados no iban a ser menos. Si no, que se lo digan a Teresa y Marcelo, que andan fingiendo que son marido y mujer cuando, en realidad, son hermanos.
Teresa es una de las doncellas más veteranas del palacio de los Marqueses de Luján. Se unió al servicio para estar más cerca del que en su día era su pareja, Mauro, el primer lacayo del Marqués. Sin embargo, su relación hizo aguas mientras él se enamoraba perdidamente de la hija menor de los señores, Leonor.
A pesar del desamor, Teresa poco a poco salió adelante e hizo buena amistad con sus compañeras, especialmente con Jana, María y doña Pía, con quienes también comparte el secreto de haber matado al Barón de Linaja, el malvado padre de doña Cruz.
La vida quiso ponerle a la joven otro gran amor en su camino, y se quedó prendada, sin esperarlo, de Feliciano. El muchacho, que entró a trabajar como hermano de doña Petra, resultó ser su hijo. Teresa y él ya tenían planes de boda cuando una bala acabó con la vida del lacayo de la manera más desgarradora posible.
Después de aquello, la doncella no pudo superar los recuerdos que le traía trabajar allí y decidió aceptar una oferta de trabajo que en un principio era para María Fernández.
Así es como se marchó para servir a una adinerada Duquesa, con quien viajó a América como doncella personal. Todo parecía idílico y Teresa daba cierta envidia sana a sus compañeras con todo lo que les comentaba por carta mientras en palacio estaban pasando momentos de angustia con la marcha de Manuel y Curro a la guerra.
Sin embargo, de la noche a la mañana, Teresa apareció de vuelta en La Promesa pidiendo trabajo de nuevo y acompañada de un joven al que presentó como su marido.
Marcelo, que así se llamaba el muchacho, consiguió ser colocado como lacayo al servicio de los Marqueses, pero su torpeza supuso más de un dolor de cabeza para todos, especialmente para Teresa.
Ella se encargó de contar a sus compañeros que había conocido a Marcelo en su anterior trabajo y se habían casado, algo que sorprendió a todo el mundo. Petra no ocultó su rabia al ver cómo la que fuera su nuera había rehecho su vida tan rápidamente.
Pero las mentiras tienen las patas muy cortas y la primera en darse cuenta de que Teresa y Marcelo podrían ser cualquier cosa menos un matrimonio fue María Fernández, que logró sonsacarle a su amiga la verdad. No obstante, hay una cosa que María no comprende y nosotros tampoco: ¿Qué necesidad tienen Teresa y Marcelo de ocultar que son hermanos?
Esa cuestión nos lleva a pensar que hay algo mucho más allá y que Teresa y Marcelo están ocultando un asunto bastante oscuro que los ha llevado a huir y refugiarse en La Promesa.
El propio actor Jorge Casat, que da vida a Marcelo, ha dejado caer varias veces en sus redes sociales que el suyo es un personaje que promete revolucionar las tramas con todo lo que esconde. Pero, ¿de qué se trata? ¿Qué ha hecho Marcelo para que su hermana haya tenido que dejarlo todo para volver a La Promesa y buscarle un empleo?
De momento, al chico parece que le falta sangre en las venas y nos tiene bastante despistados, pero tenemos claro que los creadores de la serie no dan puntada sin hilo, así que su llegada a la ficción que lidera las tardes en La 1 de TVE estará más que justificada.
Solo queda esperar a que suceda algo que destape de una vez por todas lo que se traen entre manos Teresa y Marcelo, y eso es cuestión de tiempo.


