
Parece que Tasio, poco a poco, se va enmendando, pero cuando Marta comprueba que finalmente Damián no le ha despedido, pide explicaciones a su padre. Esto y más, en el capítulo 29 de “Sueños de libertad”, el jueves 4 de abril en Antena 3 a partir de las 15:45 horas.
En el episodio anterior de “Sueños de libertad”, emitido el miércoles 3 de abril, Claudia volvió a ser acosada y Tasio derribó al abusador de un puñetazo. Marta decidió despedir al operario, pero Damián le dio una última oportunidad. Andrés y Luis concluyeron que Luz ha estado engañando a todos. Y Elena se jactó de que alejarla de Jesús no funciona. “Hicimos el amor hace dos días”, afirmó a Begoña, sembrando de nuevo en ésta la semilla de la duda…
Tras escuchar a Elena, Begoña exige explicaciones a Jesús, que lamenta que dé más valor a la palabra de una “trastornada” que a la suya. Ella replica que le ha mentido muchas veces y se marcha irritada. Más tarde, Jesús abronca a Elena por haberse ido de la lengua con su mujer.
La exsecretaria comprueba que no es más que un divertimento para su jefe y él se lo confirma: “Nunca te he querido”. El empresario la despide y Elena lo amenaza con destapar que cambió por su cuenta al proveedor de lavanda. Rabioso, Jesús la abofetea, la agarra de los pelos y le insta a desaparecer.
En el almacén, Claudia asegura a Marta que ha entendido que ella no es la que debe huir, pues no ha hecho nada malo. En esas, aparece Tasio y se disculpa por su comportamiento violento en la cantina. Cuando le dice que Damián le ha dado otra oportunidad, la jefa se enfada.
En la mansión, Marta reprocha a su padre que no haya echado a Tasio, y Damián alega que es un buen trabajador y merece compasión. A su hija le apena que muestre más consideración con un extraño que con ella: necesita más apoyo de su progenitor.
Lo cierto es que Tasio ha cambiado tras saber que Claudia intentó quitarse la vida, y así lo corrobora Carmen. “Los actos tienen consecuencias”, reflexiona con lágrimas en los ojos el operario, que se arrepiente de haber causado tanto sufrimiento.
Después de las averiguaciones de Andrés, Luis comunica a Luz que Blanca está otra vez en la cárcel. La doctora no puede creer que el perfumista, que insinúa que ella también estuvo presa, esté husmeando en su pasado. Así, monta en cólera y lo echa de la consulta.
Luego, Luz irrumpe en el laboratorio dispuesta a revelar a Luis la verdad. La doctora pensaba admitir que estuvo en la cárcel por “ejercer la medicina sin título”, que lo sigue haciendo y que no se llama Luz Borrell. Pero finalmente le dice que la condenaron por… “participar en una manifestación estudiantil”, y que lo oculta por los antecedentes penales. El perfumista no la cree…
Fina, aunque no está muy convencida, prepara junto a Carmen la maleta para marcharse a París. En ese momento, Digna se presenta en la habitación de las chicas para, rompiendo la promesa que hizo a Isidro, contarle a la joven que su padre se está muriendo. La dependienta se derrumba.
En la cantina, Fina informa a Esther de la situación y da marcha atrás: se quedará en la colonia. Antes de irse, su exnovia le confirma que es evidente que Marta siente algo más que aprecio por ella, pero vaticina que nunca se atreverá a iniciar una relación.
Elena abandona la fábrica con sus pertenencias cuando Begoña se interesa por las marcas que tiene en la cara. La exsecretaria le miente y dice que se golpeó con una puerta, y a la enfermera le extraña que tape con un pañuelo una lesión causada por un simple accidente.
En la alcoba, Begoña pregunta directamente a Jesús si ha maltratado a Elena. “Jamás pegaría a una mujer”, responde él. Su esposa, después de la noche en que la agarró del cuello, lo ve capaz de todo. “No quiero que duermas aquí”, espeta a su marido con severidad. Como éste no accede, ella coge la almohada y se va dando un portazo.
En la casa, Fina anuncia a Isidro que ya no se va a París y le afea que le haya escondido su enfermedad. El chófer se molesta con Digna y le exige a su hija que haga su vida, pero la joven se quedará a dormir con su padre para no dejarlo solo.
Más tarde, en la cocina, Marta se encuentra con Fina, y la dependienta le cuenta que ha rechazado irse a París para cuidar de su padre, que está muy enfermo. La jefa abraza a su empleada para consolarla y Fina le da las gracias por estar siempre a su lado. Cuando están a punto de besarse… Marta se ve incapaz...
Si quieres saber más, adelántate a los próximos capítulos en nuestro sexto avance semanal de “Sueños de libertad”.


